FANFICTION: Los hombres mueren, las leyendas no. (Death Note) cap 10


Yagami Satoshi(Max): Estudiante de primero de preparatoria. Recibió el Death Note de Deementy. Tras ser amenazado por este y descubrir la verdad sobre el pasado de sus padres, enloquece y planea una terrible venganza en contra de todo lo que se cruce en su camino.

Karen Olsen(Kitty): Habitante del orfanato para niños superdotados "The Wammy's House". Es amiga de Sato y fue nominada como candidata a la sucesión de L, juno con Aarón. También conoció y fue amiga de Price.

Aarón: Compañero de Karen. Tras hacer un escándalo y ser ayudado por ella, consigue viajar a USA junto con Karen para ser entrenados como posibles sucesores.

Price: Primero en la línea de sucesión de L y director general del orfanato "The Roger's Children". Fue amigo de Karen pero se marchò de Wammy sin despedirse de ella.

Queeny: Segunda en la línea de sucesión de L. Esta bella mujer trabaja para la Interpol en el area de inteligencia y comunicaciones. De temperamento muy voluble.

Rock: Tercero en la línea de sucesión de L. Es hermano mellizo de Queeny y se crió junto con ella en Roger's. Actualmente vive en la base de operaciones e invesigación. Es qe pasa más tiempo entrenandose que los demás.

Hasta donde va la historia: Deemeny, un dios de la muerte bajó al mundo de los humanos para entregarle su única Death Note a un humano; aún cuando esto va en contra de las leyes de su mundo preparó todo para que pareciera un accidente. Yagami Satoshi, un jovencito de 14 años que estaba por terminar la secundaria fue quien recibio aquel cuaderno. Más adelante se descubre las mintenciones del shinigami y el porqué escogió a Sato. Su padre alguna vez había sido un poderoso asesino llamado Kira, el cual utilizaba el Death Note con el proposito de convertirse en Dios ante los ojos humanos y entre las victimas que él sentenció estuvo su hermana Rem. Deementy planea utilizar a Sato para vengarse y usa como pretexto el deseo de recuperar el Death Note que alguna vez fue de Rem. Sato al principio decide ayudarlo sin lastimar a nadie como Deementy deseaba, pero tras descubrir la verdadera identidad de quien había sido su padre y lo que realmente quería Deementy, experimenta un terrible sufrimiento y decide continuar para vengarze de todos los culpables de su dolor. por otro lado, Karen, una jovencita de cabello largo y rojo que habita en el orfanato "Wammy's House" y que es amiga de Sato desde la infancia, es nominmada por su talento y a pesar de su indisciplina como candidata a la sucesión de L. Sato al enterarse de esto, elabora un plan donde utilizará el poder de la Death Note y a su amiga para provocar y vigilar los movimientos de L, a quien debe quitarle una de las Death Note qe se quedaron en el mundo humano que él poseé. Karen viaja unto con su compañero Aarón a New York y ahí se encuentra sorpresivamente con un amigo suyo del que no había vuelto a saber en cinco años: Price.


LOS HOMBRES MUEREN, LAS LEYENDAS NO.
TOMO 2.

CAPITULO 10: SUCESOR.

La única luz que dominaba en aquella enorme sala era la de los enormes y abundantes monitores que se encontraban colgados en cada una de las cuatro paredes del cerrado lugar. Cualquier persona que estuviera dentro de esa sala podría perder la noción del tiempo y no saber si era de día o de noche, pues el extraño sitio lucía siempre igual a cualquier hora. Esta vez, se encontraba dentro de él un solo muchacho, sentado frente a los controles maestros de la supercomputadora del cuarto y mirando con demencia el enorme monitor en frente suyo. Se encontraba tecleando a gran velocidad un sinnúmero de órdenes y comandos y en los demás monitores de la sala se iban desplegando bases de datos y archivos a voluntad del insaciable usuario que se encontraba indagando a velocidad monstruosa por toda la red del mundo. El ojiverde ya no tenía conciencia de cuanto tiempo llevaba así, pero estaba consiente de algo: "Dentro de unos minutos más lo habré logrado… solo un poco más…". Una vez que aquel pelinegro comenzaba una investigación, no importaba cuantas horas le tomase, no se detenía hasta haber obtenido el resultado que buscaba.

- Bingo… - Susurró. Se secó el sudor de la frente y miró con atención la base de datos a la que recién había entrado. Finalmente pudo ver la información que tanto deseaba confirmar y sus ojos se abrieron como platos soperos al verla.

El ojiverde se levantó estrepitosamente de su asiento y empezó a mirar hacia todos los monitores de la enorme sala. En cada monitor había una base de datos o archivo que contenía una pieza del rompecabezas que él había estado recolectando desde hace ya más de 3 días. Ahora que ya las tenía todas, todo lo que faltaba por hacer era unirlas:

- "El diez de enero, una compañía falsa abrió una cuenta bancaria vía Internet y recibió un deposito de diez millones de dólares desde otra cuenta que estaba a nombre del señor Walter Simpson… Al día siguiente, la cuenta de la que se transfirió el dinero fue borrada de la base de datos del banco. Y el 28 de enero se registró que en la sucursal número diez del banco metropolitano, un hombre identificado como Jack Sparrow cobró un cheque a su nombre por la cantidad de diez millones de dólares a cuenta de esa misma compañía. Tres días después, se descubrió la inexistencia de la compañía Akatsuki y la cuenta se dio inmediatamente de baja. Nunca se pudo rastrear al sujeto o grupo que había hecho el fraude. La policía trató de encontrar a la persona que había cobrado el dinero, pero descubrieron que la identidad de la persona era falsa. Su chip de identificación personal, así como la identidad en la base de datos eran inexistentes, y por las irregularidades detectadas en la supercomputadora que alberga el registro de identificaciones personales cuatro días antes del fraude, se puede deducir que la persona o grupo que creó aquella identidad debió hacer aquel movimiento el 6 enero. Tiempo suficiente para saber si su disturbio había causado demasiado escándalo como para ser descubierto y así abortar el fraude."

El ojiverde de piel trigueña se acercó al centro de la habitación y continuó observando cada pantalla, cada información recopilada. Todo tenía sentido. Las teorías que él se había planteado desde el inicio habían resultado ciertas y ahora ya tenía todas las pruebas necesarias para mostrarlas como hechos.

- "En la escena del crimen se fue capaz de obtener el ADN de la persona que había cobrado el dinero. Con él se fue capaz de saber su verdadera identidad. Se trataba de un pobre diablo que trabajaba como empleado en un supermercado y vivía solo. No obstante, para cuando lograron encontrarlo, el sujeto ya se encontraba muerto. Fue envenenado con benceno en una copa de licor y no se encontraron las huellas digitales de algún intruso que haya entrado a su casa a silenciarlo. Obviamente la persona o grupo que planeó todo esto lo asesinó para evitar que pudieran descubrirlos a través de él. Si es así, uno pude deducir dos cosas: Que la persona ya había trabajado antes para ese sujeto o grupo, o que esa persona debía conocer la identidad del responsable principal a la perfección. Yo decidí investigar teniendo por hipótesis que se trataba de la segunda opción y que por ente, lo más probable es que todo este fraude había sido planeado por una sola persona. Una mafia tiene maneras más fáciles de obtener dinero y en mayores cantidades que eso. Si se tratara de un grupo, el dinero que robarían sería mayor. Entonces, si se toma la probabilidad de que una sola persona fue capaz de cometer tal fraude, abría que preguntarse como sería capaz de tener los recursos para sabotear la supercomputadora que alberga las identidades del registro civil. Se podría suponer que ese sujeto puede tener al menos dos o tres cómplices, pero si fuera así, de seguro también los liquidaría como hizo con aquel pobre diablo. No, lo más probable es que ese haya sido su único cómplice. Volviendo a lo del dinero, diez millones de dólares no es una suma con la que alguien podría desaparecer y huir. ¿Para que querría un individuo esa suma de dinero? Hasta ahora no ha sido identificada ninguna cuenta de banco que haya recibido una suma de dinero de dudosa procedencia similar al de este robo. Si realmente se hizo un depósito así, lo encubrieron perfectamente. Aquí está haciendo falta una pieza clave, y esa es como lograron violar el sistema de seguridad y alterar la supercomputadora del registro civil. ¿Acaso esto será obra de Zero…? No. Él ha demostrado ser alguien con una ética que no le permite robar. Además, Si se tratara de él, significaría que, o reside en esta ciudad o que ahora está trabajando para alguien más. Esto también pudo haber sido obra de otro hacker… o de alguien que tiene un perfecto conocimiento acerca del sistema de seguridad de la supercomputadora del registro civil. Fue por eso que los principales sospechosos fueron en un principio los empleados encargados de dar mantenimiento a la supercomputadora y de salvaguardar sus datos. Pero ninguno tenía actitudes sospechosas, todos fueron investigados y descartados. Sin embargo, hubo uno que particularmente llamó mi atención. Su nombre es William Spencer. Tiene 46 años, casado y con hijos, y es ingeniero en informática, encargado de la depuración de datos de la supercomputadora del registro civil neoyorquino. Alguien con sus conocimientos podría haber alterado con facilidad la base de datos del banco, crear una cuenta falsa y agregarle la cantidad de diez millones de dólares, para luego transferirlos a otra cuenta institucional también falsa y mandar a retirar ese dinero con un pobre diablo sin ningún futuro ni familia que lo extrañe, al que le pudo haber prometido parte del botín si lo hacía. Mató al cómplice para evitar que la gente supiera su identidad y no ha depositado el dinero. Todo tendría sentido de no ser que el señor Spencer ya fue investigado y no se le encontró ninguna prueba…"

El trigueño se acercó de vuelta al tablero principal de la enorme computadora de la habitación. Tomó un teléfono de color café que estaba a un lado suyo. Dicho teléfono estaba conectado a esa enorme computadora, tenía la opción de alterar la voz del usuario y era a prueba de rastreo.

- "Lástima que por fin encontré las pruebas necesarias para que vuelvas a ser el principal sospechoso, señor Spencer…"

No pasaron ni cinco segundos para que la persona a quien había llamado el ojiverde respondiera.

- Habla Gray. – Musitó el ojiverde con voz seria – Finalmente pude llegar a una conclusión con el caso del fraude bancario "Akatsuki"… Sí… El Señor Spencer Vuelve a ser el principal sospechoso del caso. También necesito que investiguen los movimientos bancarios del casino "Royal" en Las Vegas y…

El trigueño ojiverde continuó dando indicaciones al inspector general del departamento policiaco de New York, y este sumisamente le aseguró que sus órdenes se efectuarían inmediatamente. Terminando de decir lo que tenía que decir, colgó tajantemente y sin despedirse.

El joven suspiró de cansancio y se relajó. Se dejó caer en el sillón totalmente exhausto. No había dormido en toda la noche y el sueño trataba de derrotarlo. Pero él aún tenía muchas cosas que hacer y dormir era para él un lujo que no podía darse. Tras haber descansado unos minutos, una alarma sonó indicando que alguien deseaba entrar a aquella habitación. El trigueño observó en uno de los monitores la presencia de un hombre de traje oscuro, muy maduro y de complexión robusta. Como finalmente el ojiverde había terminado con su trabajo, decidió dejarlo pasar y accionó el dispositivo que hacía abrir la puerta para dejar entrar al hombre.

- Buenos días Watari. – Dijo el ojiverde con recato – Creo que volví a desvelarme. ¿Qué ocurre?

- Buenos días, joven Rock. Vine a informarle que hace unos minutos me llamaron sus compañeros desde "Roger's Children", indicándome que les urgía hablar con usted, pero su NaNoToP se encontraba apagado. Me preguntaron si usted se encontraba aquí y de ser así, pedirle entrar en contacto con ellos cuanto antes. Parecen estar molestos porque usted faltó al compromiso de darles bienvenida a los nuevos candidatos.

- Ya veo… - entrecerró los ojos haciendo un leve gesto de berrinche – Dígales que voy en camino.

El trigueño se levantó de su asiento y caminó hasta salir de la habitación, dejando solo al maduro hombre de traje negro. Llegó al extremo sur del edificio, donde se encontraban los cuatro elevadores panorámicos y abordó uno de ellos. Se transportó en él del sexagésimo al décimo tercer piso a través de él. De esta manera, llegó a su apartamento, el cual abarcaba la totalidad de aquel piso a excepción del pequeño pasillo alrededor de los elevadores que resguardaban bajo llave que nadie excepto él entrara a al apartamento.

Se dirigió rápidamente al baño y tomó una ducha para espabilarse algo del cansancio que adquirió a través de su insomnio. Se puso ropa limpia: Una camiseta color rojo intenso y unos jeans azul marino algo flojos. Salió de su apartamento y bajó por el elevador hasta la planta baja, donde tras pasar por algunos retenes de seguridad totalmente automáticos, logró salir al exterior. El joven trigueño ahora caminaba por las saturadas avenidas de Central Park, New York.

- Maldita sea. – Dijo malhumoradamente – Ya son pasadas de las doce y se suponía que esos mocosos llegaban como a las diez…

Tomó su NaNoToP que traía dentro del estuche de su cinturón y se dispuso a encenderla. Luego volvió a guardarlo y continuó caminando.

- Uno, dos, tres, cuatro, cinco, y…

En el momento en que contó "seis", el ringtone personalizado de su computadora de bolsillo sonó. Se trataba del fragmento de una rola de Tecno metal que estaba siendo la sensación del momento. El ojiverde estaba recibiendo una llamada.

- Lo sabía. – fanfarroneó y frunció el ceño como niño preparándose a escuchar un sermón. Sacó de nueva cuenta su aparato, se lo acercó al oído y aceptó la llamada.

- "¿¡Que rayos pasa contigo!?" – Exclamó con enojo la fémina voz que salía de la bocina del aparato – "Claramente te dijimos que teníamos que estar los tres a las nueve. ¿Es que no entiendes una orden?"

- En lo que ustedes estaban jugando a los chambelanes yo me apresuré a terminar un caso que ya llevaba dándome problemas desde hace tiempo. – respondió tranquilo y sin ningún recato ni vergüenza.

- "Eso no justifica nada. Tú siempre haces lo que se te da la gana y no piensas en los otros. Sabes perfectamente que esto era importante, Rock. ¡Te dijimos claramente que no faltaras!"

- Aún no es muy tarde. – Contestó con un toque de cinismo – Supongo que aún se encuentran en el orfanato, ¿no? Pues voy para allá y llegaré en menos de una hora. No pasa nada.

- "Idiota. Se suponía que debíamos estar allí con tiempo para darles la bienvenida… Pero ya no quiero discutir más contigo. Ven lo más rápido que puedas a Roger's que todos te estamos esperando."

- Ok… - el trigueño colgó de inmediato. Frunció ligeramente el ceño y continuó caminando, hasta llegar a una tienda de autoservicio. Entró a ella y unos minutos después salió con una bolsa llena de refrescos en lata y una revista.

Caminó de regreso al enorme edificio de donde había salido y tomó una lata de refresco. La abrió con fuerza y de un solo golpe, y empezó a beber de ella como un loco. De un solo trago bebió todo el líquido y tiró la lata vacía al suelo, aún cuando tal acto podía suponerle una infracción. Entró de nuevo al edificio de donde había salido, y unos momentos después, el portón de aquel sitio se abrió por completo. Momentos después el ojiverde salió montado en una motocicleta de color azul a las calles de New York. Para su desgracia, el tráfico a estas horas estaba muy saturado y le tomó un buen tiempo avanzar hasta llegar a la vía rápida. Pero una vez en ella, se dirigió a toda velocidad a su destino en las afueras de la metrópolis.

/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O
/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O

"Idiota… ¿Porqué me cuelgas?" Pensó con enfado la ojiverde quien guardó su NaNoToP con furor.

- ¿Qué pasó con ese chico? ¿Vendrá? – preguntó el moreno de largo cabello.

- Dijo que apenas iba en camino y que el motivo por el que no había llegado era por haberse adelantado en la resolución de un caso. – contestó con disgusto y frunciendo el ceño – Ese engreído siempre hace lo que quiere.

- Disculpe, señorita… - el crío de anteojos y pelo negro se acercó unos pasos y se dirigió a la dama de pelo negro – Realmente tengo muchos deseos de conocerlos a todos ustedes, pero mientras el joven Rock llega, ¿podríamos continuar con nuestro alojamiento y solucionar el percance de mi compañera con el señor Price…?

La bella mujer volteó a donde él, recordó el incidente que habían tenido hace unos instantes y maldijo profundamente que su desconsiderado hermano estuviera ausente. Ya no le quedaba otra que imponer el orden ella sola. Queeny Asintió a las plegarias de Aarón y caminaron hacia donde estaban la pelirroja y el moreno.

- ¡Cuantas veces tengo que decirte que te largues! – Se escuchaba la chillona y furiosa voz de Kitty, quien se había encerrado en una de las alcobas del orfanato.

- Karen, ya te dije que lo siento… - Suplicó algo apesadumbrado Price – Ni si quiera me has dejado explicarte el porqué…

- ¡Cállate! ¿Creías que te iba a pasar por alto que te largaste sin haberme dicho nada?

Kitty realmente había sufrido. Siempre se preguntó porqué la persona que había sido más buena con ella se había marchado sin dejar ningún rastro, sin despedirse de ella. Aunque sintió una gran alegría de haber vuelto a ver a su amigo de antaño, Kitty era sumamente orgullosa y no pensaba perdonarlo así nada más.

- Lo siento… en verdad lo siento – contestó Price cabizbajo – No te había mencionado nada al respecto porque solo los posibles candidatos podíamos saber de esto. El que me fueran a mandar a aquí fue tan repentino, que ese mismo día me enteré que sería llevado y tú estabas dormida. No me dieron tiempo siquiera de despedirme de nadie.

- ¡Estúpido…! – la voz de la pelirroja dejaba entrever que ella se encontraba llorando dentro de esa alcoba. Price y algunos asistentes del orfanato la escuchaban desde afuera, deseando poder entrar – Nunca me mandaste ni una sola carta. Por más que quise saber de ti no recibí ni una llamada, ni una noticia tuya de cómo te encontrabas. ¿¡Vas a decir ahora que también te tenían prohibido eso, Imbécil!?

Price entristeció ante estas palabras y se sintió culpable. Cerró los puños de impotencia y miró al suelo.

- A pesar de eso… yo siempre estuve al tanto tuyo. Supe de cuando te perdiste y también fui de los primeros en saber que vendrías para acá…

- ¡CÁLLATE Y DÉJAME TRANQUILA!

- Karen, yo…

- ¡CÁLLATE…!

Los asistentes del orfanato voltearon hacia otro lado. Price suspiró, les indicó a los demás que todo estaba bien y que él se encargaría de esto; que no era nada grave. Ellos asintieron a sus órdenes y se retiraron. El ojinegro permaneció frente a la puerta de la alcoba, deseando que su amiga de antaño, de un momento a otro se decidiera quitar el seguro del cerrojo y le dejara pasar. Permaneció en absoluto silencio, por lo que alcanzó a escuchar los leves llantos de la pelirroja. Oírlos le hizo sentir culpa, apenamiento e impotencia.

- Deja que yo me encargue.

Price volteó y vio que se trataba de la sensual trigueña, que había llegado en compañía del pequeño pelinegro de ojos grises.

- Yo ya me suponía que ella continuaría molesta. Pero no creí que a esos extremos. – musitó Price algo triste.

- No te preocupes. – Queeny le consoló - ¿Viste la expresión de su rostro al verte y cuando te acercaste a abrazarla? – Price asintió despacio – Ella aún te quiere. Estoy segura de que este berrinche lo está haciendo por mera dignidad y no por desprecio. Deja que se le pase. Yo hablaré con ella.

Price volteó de nuevo hacia la puerta, cerró los ojos y suspiró. Volteó de nuevo hacia su compañera y dijo:

- Tienes razón. – de pronto sonrió tranquilamente y como si nada pasara – Desde pequeña ella siempre ha sido muy orgullosa. Lo mejor será que la deje tranquila hasta que ella misma quiera hablar conmigo.

La sensual mujer miró la expresión de Price. Arqueó una ceja y pensó: "Simplón. Ya estás otra vez sonriendo…" Price volteó donde el jovencito de anteojos, quien parecía estar esperando con paciencia a que ellos lo tomaran en cuenta y se dirigió a él.

- Tú debes de ser Aarón, ¿no es así? – le sonrió al ojigrís con los ojos cerrados.

- Así es, señor. – El ojigrís le correspondió a su sonrisa con una reverencia – Es un placer conocerlo.

- ¡Ja ja ja ja! – Rió Price simpáticamente y después estrujó con su mano el cabello de Aarón con frenesí – Pero no me digas señor, que me haces sentir como si fuera ya un viejo.

"Este sujeto aparenta ser un simplón… pero todos los empleados y personal de este sitio parecen respetarlo mucho. Incluso el agente de policía que hasta hace poco nos venía acompañando se sorprendió de verlo aquí. ¿Será posible que él…?" pensaba en sus adentros el pelitieso mientras dejaba que el moreno jugara con su cabello.

- De… de acuerdo…

- ¿Qué te parece si damos una vuelta para que conozcas el lugar en lo que llega mi compañero y Karen se tranquiliza? Sirve que así te muestro cual va a ser tu habitación y te instalas en ella. ¿OK? – El ojinegro soltó a Aarón del cabello y lo encaminó hacia los pasillos del enorme y descomunal edificio.

Queeny, la bella morena de largo cabello, permaneció frente a la alcoba donde Kitty se había encerrado. Miró el cuaderno negro y el bolígrafo plateado que ella había tirado al piso cuando se había echado a correr y recordó la escena que se dio tras su llegada.

"Pobre niña… Price era su único amigo. Separarse de él debió haber sido duro para ella." Pensó la ojiverde con pena en su mirada.

/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O
Hace unos momentos…
/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O

- ¡Price…! – Gritó la ojiazul entre llantos golpeados.

- Ya no llores… - Price, quien había envuelto en sus brazos a la pelirroja para consolarla, le susurró al oído – Yo también te extrañé.

Unos diez o quince segundos más, continuaron abrazados y de rodillas en el piso. De pronto, la ojiazul detuvo de golpe su llanto.

- S-suéltame… - pidió Kitty en voz queda y seria.

- ¿Qué…?

- ¡Que me sueltes! – La pelirroja aprovechó el desconcierto del ojinegro para impactarle un descomunal puñetazo en la mejilla con el que logró derribarlo al piso ante la mirada atónita de los presentes.

- ¡Señorita Olsen! – gritó Giovanni, quien no pudo reaccionar a tiempo y solo alcanzó a ver junto con los otros como la pequeña joven se alejaba corriendo a los adentros del orfanato.

Todos trataron de alcanzarla, pero Kitty ya les llevaba mucha ventaja y se les perdió de vista al subir las escaleras que daban a las habitaciones del orfanato. Tuvieron que pedir ayuda al personal para encontrarla. Ellos lograron identificarla y comunicaron que ella había llegado hasta la sección L del sector sur del edificio, y antes de que pudieran detenerla entró a una habitación que se encontraba con la puerta abierta y que no estaba siendo utilizada por ningún habitante a pesar de estar amueblada. Puso el seguro del cerrojo y ya no pudieron sacarla. Price, Queeny, Giovanni y Aarón llegaron al lugar donde se encontraban los cinco miembros del personal que la habían localizado.

- ¡Karen! Déjame explicarte. – gritó Price mientras tocaba la puerta y trataba de girar la perilla, comprobando que se encontraba cerrada con el seguro.

- ¡Déjame sola…! – contestó la ojiazul.

Fue un vaivén de súplicas, intentos de disculpas y tajantes negativas entre Karen y Price. Una hora entera permanecieron así. Queeny se impacientó y se alejó junto con Giovanni del tumulto. Ella se encontraba sumamente molesta pues a pesar de la hora que había dado, su hermano Rock todavía no llegaba. Pensó que esta situación se estaba tornando muy difícil y era irritante que él aún no se apareciera. Intentó llamar a su NaNoToP, pero este se encontraba apagado. Pudo adivinar por ello en donde podría encontrarse, así que contactó a Watari y le preguntó por él. El tutor-asistente le confirmó su localización y prometió ponerle al corriente en cuanto él se desocupara y permitiera la entrada al cuarto de control, ya que Rock acostumbraba aislarse cuando se encontraba investigando solo y no dejaba pasar a nadie ni comunicarse con él hasta haber terminado.

/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O
/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O

Price había llevado a Aarón a conocer el enorme orfanato. El jovencito no dejaba de maravillarse por el tamaño y complejidad del lugar, del que apenas llevaban recorrido una pequeña parte. Escuchaba atentamente las explicaciones que el ojinegro le daba acerca del lugar y de algunos encargados y profesores del mismo.

- Price. – De pronto, Giovanni, quien hasta ese momento los estaba acompañando, reclamó la atención del moreno – A pesar del pequeño incidente, he concluido mi deber de traer a los jovencitos hasta acá a salvo.

- Entiendo. Puedes retirarte, nosotros nos encargaremos de ellos ahora.- expresó el alto moreno con una sonrisa – Solo espero que Rock llegue de una buena vez porque yo no pienso aguantar a Queeny si se pone de malas. – sonrió bobamente.

Giovanni se despidió de Price con un apretón de manos, luego invitó al ojigrís a hacer lo mismo. Aarón cortésmente lo aceptó y también se despidió de él con una reverencia.

- Gracias por habernos escoltado con tanto esmero, señor Giovanni.

- Al contrario, fue un honor. – Respondió el moreno de cabello largo – Es una pena que deba irme.
El maduro agente se retiró y Aarón y Price se quedaron solos. Ante esto, el ojigrís aprovechó para hacerle algunas preguntas al moreno.

- Disculpe mi atrevimiento, señor. Pero me gustaría ver si usted podría aclararme una duda que tengo.

- ¡Vamos, que no nos llevamos tantos años para que me hables tan formalmente! – Price volvió a estrujar con su mano el rebelde cabello de Aarón, al punto de casi hacer que se le cayeran sus anteojos al piso. Eso enfureció por dentro al ojigrís, pero éste no se quejó y guardó la compostura.

- Pero… No. Yo solo…

- Está bien. Dime que quieres saber.

- La señorita Queeny al parecer se encontraba muy molesta por la ausencia de otra persona. ¿Se puede saber de quien se trata?

- ¿Al parecer? – Dijo con ironía – Yo digo que ella estaba totalmente furiosa. Pero no te preocupes por eso. Queeny suele ser una chica bastante tranquila y amable. Pero eso sí, hazla enojar ¡y se convertirá en el mismísimo demonio! El problema viene con su hermano, quien siempre la saca de su juicio como no tienes idea.

- ¿Su hermano?

- Sí, su hermano mellizo. Su nombre es Rock. Él es a quien estamos esperando.

"Price, Queeny… y Rock." Pensó Aarón a la vez que fingía que solo seguía caminando junto al moreno. "Todos ellos utilizan nombres clave. ¿Será posible que…?"

- Usted y Karen se conocen. Eso significa que usted solía ser habitante de Wammy, ¿no es así? – preguntó Aarón.

- Así es. – Price cerró los ojos y sonrió con los labios cerrados – Veo que no me recuerdas, pero cuando tú tenías como unos ocho años, yo aún solía vivir en Wammy's y me juntaba mucho con Karen.

- Entonces… Usted fue llamado a vivir en USA hace cinco años y desde entonces ha permanecido en este orfanato.

- Así es. – El gesto de Price se entristeció ligeramente – Como no pude decirle nada acerca del traslado ni tampoco tuve tiempo de despedirme de ella, decidí que lo mejor sería que no volviera a saber de mí. Jamás creí que nos volveríamos a encontrar en estas circunstancias. Y por no haberle nunca contado nada, ahora está furiosa conmigo. No la culpo.

Aarón reflexionó todo lo que el ojinegro le había dicho, y luego de unos segundos se decidió a dar el siguiente paso.

- La razón por la que usted fue enviado a este lugar fue porque resultó un candidato al igual que Karen y yo en estos momentos, ¿no es así?

El moreno asintió con una sonrisa.

- Y si usted se quedó aquí, ¿fue porque pidió ser transferido a este orfanato? ¿O será que usted actualmente es uno de los discípulos de L? ¿Es usted uno de sus sucesores?

Price rió ligeramente.

- ¡Eres un jovencito muy sagaz! – Price le dio una palmada en la cabeza al pelinegro – Pero no deberías sacar a la luz tus conjeturas sin haber reunido antes pruebas más concisas. Esa es tu primera lección. – y le guiñó un ojo.

Aarón se quedó en silencio. Observó atentamente el rostro de su acompañante y pensó: "Este tipo debe tener entre unos 18 y 20 años. A pesar de que la mayoría de sus gestos lo hacen ver como un retardado, parece contar con una buena reputación. Ya que todos aquí lo tratan con excesivo respeto. Además, hace unos momentos al decirle mis deducciones, me mostró una mirada extraordinariamente sagaz…"

- Pero esta vez tienes razón, Aarón. Yo soy actualmente el sucesor primario.

- ¿Usted…? – Aarón abrió sus ojos como platos - ¿Usted es el primario…?

/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O
/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O

- Disculpe la tardanza. – una asistente del orfanato le entregó en mano una llave a la sensual ojiverde – Aquí la tiene.

- Gracias Charlotte. Puedes retirarte.

La joven ayudante dio una reverencia a Queeny y se marchó.

Queeny se quedó en silencio en frente de la puerta de la alcoba donde Kitty se había encerrado. Miró con detenimiento la libreta negra y el bolígrafo plateado que la pelirroja había tirado al suelo cuando salió corriendo y que ella había recogido. Abrió la libreta, la hojeó, y puso especial atención en un dibujo a pluma que encontró en las primeras páginas del diario. Se trataba de un retrato de Price cuando apenas era un jovencito. Queeny sonrió al verlo y cerró la libreta. Utilizó la llave que le habían traído y abrió con sigilo el cerrojo. Abrió lentamente la puerta y sin hacer ningún ruido, entró a la alcoba donde estaba Karen.

Encontró a la jovencita recostada boca abajo en la cama. Por los respiros agitados que ella daba se podía denotar que aún continuaba llorando. Cuando Queeny dio los primeros pasos dentro del cuarto, Karen se percató de su presencia.

- Les dije que me dejaran sola… - murmuró en voz baja, aún con el rostro contra el colchón.

- Tranquila. Solo soy yo. – la ojiverde cerró la puerta para ganarse un poco de la confianza de Kitty.

Kitty se levantó y volteó hacia Queeny. Se colocó de rodillas arriba de la cama, en su peculiar pose que la hacia ver como un minino sentado. Miró a la intrusa con desconfianza mientras esta se acercaba a ella. La ojiverde sonrió con ternura y se sentó a un lado de Karen.

- No pienses que vas a conseguir que me acerque al estúpido de Price… - exclamó en voz baja la pelirroja.

- Yo no vine a hablar de él. – contestó la trigueña con suavidad.

- Mentira… - Karen volteó hacia otra parte – Aunque tengas buenas intenciones, deberías comprender que yo no pienso perdonar por arte de magia que ese idiota me haya abandonado. Creo que él debió haberte contado de mí. Si es así, has de creer que él simplemente se fue de Londres. Pero… lo que de seguro no sabías es que se marchó sin siquiera haberse despedido de mí. Ni siquiera me dijo con tiempo nada. Solo se marchó… Ahora resulta que estuvo todo este tiempo aquí. Nunca se comunicó conmigo para nada. Nunca volví a saber de él… ¿Por qué?

- Por supuesto que lo sé.

Karen se sorprendió levemente pero no volteó ni por reflejo hacia Queeny.

- Él me contó a mi hermano y a mí sobre ti y nos dijo como él se había marchado. Cuando recién llegó, él no sabía hacer otra cosa que hablarle a la gente de ti.

Karen permaneció en silencio y apesadumbrada. Y después contestó:

- ¿Porqué se fue sin decirme nada…? ¿Por qué…? Él me había prometido que estaría conmigo sin importar nada. Era mi único amigo. Si él me lo hubiera dicho… ¿Por qué no confió en mí y me dijo que tendría que marcharse? Pero lo más importante, ¿Por qué no volvió a visitarme o intentó hablar conmigo por teléfono o escribirme, o cualquier otra cosa?

- ¿Es por eso que le guardas rencor? – Contestó la trigueña en lo que se acercó más a Karen para poner su mano sobre su hombro – Price no te dijo nada para no amargarte. Desde hacía ya mucho tiempo, él estaba siendo contemplado a la candidatura. Sabía que como irían las cosas se marcharía lejos en cualquier momento. El problema venía en que él no podía contarle nada a ningún niño que no supiera sobre esto…

Karen volteó poco a poco hacia la ojiverde, en lo que esta iba contándole lo que había ocurrido hace cinco años, cuando se dio la separación entre ambos.

/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O
/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O

El ojiverde llegó a las enormes instalaciones del orfanato más grande del mundo. Estacionó su motocicleta y se quitó el casco; tomó la revista que había comprado antes de venir al lugar, la dobló y la guardó en el bolsillo trasero de su pantalón; agarró tres latas de soda que también llevaba consigo y caminó hasta entrar al recibidor del orfanato.

- Joven Rock. – El empleado que resguardaba la recepción se apresuró a recibir al ojiverde – Su hermana se encuentra esperándolo desde hace más de dos horas y…

- No digas más. – Interrumpió tajantemente en lo que abría una de las latas de refresco que cargaba consigo – Yo no vine para tranquilizarla. Por mí ella puede hacer todos los berrinches del mundo.

El recepcionista miró con asombro al trigueño y sus labios no pudieron musitar palabras para responder a su sentencia.

- Dime en donde se encuentra Price. – ordenó el joven, con un tono de voz firme y con un gesto tranquilo en el rostro. Luego de eso dio un sorbo a su bebida en lo que esperaba respuesta. El empleado demoró unos segundos en poder contestarle.

- Se encuentra recorriendo el orfanato en compañía de uno de los alumnos de intercambio.

Rock dejó de sorber su soda y dejó entrever una leve sonrisa de labios pegados.

- Maldita sea. Ahora deberé de buscar al muy imbécil… ¿Sabes en que zona puede estar en este instante, Frank?

- Lo siento. – negó con la cabeza y mirando hacia el suelo.

- Déjalo, no importa. – El ojiverde de piel tostada comenzó a caminar hacia el pasillo principal. Sin dejar de avanzar, dio una última orden al recepcionista – Por el momento te pido que no le avises a Queeny ni a nadie que le pueda informar a ella que acabo de llegar. ¿Entendido?

- Pero joven Rock…

- Si se entera que ya llegué, querrá que inmediatamente me manden con ella para escuchar sus sermones. Y yo necesito hablar antes que nada con Price.

Rock volvió a beber de la lata de soda que había empezado y salió del recibidor principal, camino a los extensos pasillos de la instalación. El sumiso asistente permaneció en silencio. Comprendió las palabras del ojiverde y pasó a asegurarse de que su llegada no fuera anunciada.

- "Podría localizar a Price llamándole a su celular o a su NaNoToP, o simplemente rastreando la señal de su NaNoToP con el mío" – pensaba el trigueño mientras continuaba bebiendo lentamente de su gaseosa – "Pero si enciendo mi NaNoToP, corro el riesgo de que Queeny intente llamarme de nuevo, me rastreé con su NaNoToP para verificar en que parte del camino estoy y se de cuenta con ello que ya estoy aquí. Lo mejor será que continúe con mi NaNoToP apagada y busque a Price. Conociéndolo, puedo imaginarme en donde debe de estar en estos momentos."

El trigueño pasó a correr con prisa por los pasillos. Los niños y algunos profesores volteaban a verlo cuando el pasaba rápidamente cerca de ellos.

/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O
/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O

Aarón y Price continuaban recorriendo el extraordinariamente enorme internado. Caminaban por una de las zonas recreativas al aire libre, ubicada en la parte central de las enormes instalaciones. Entre un grupo de niños muy pequeños que estaba jugando allí, una niña de acaso unos cuatro años reconoció desde lo lejos al moreno y corrió donde él.

- ¡Hola Price! – la pequeña niña de cabello rizado corrió entusiasmada al reconocer al jovial moreno.

- ¡Sandy! – Price le dio a la pequeña su tan conocida y contagiosa sonrisa y se puso de rodillas para abrazarla en cuanto esta llegase a él. El ojinegro la tomó en sus manos y la levantó por encima de su rostro. El resto de los niños que estaban cerca se arremolinaron junto a Price y a su acompañante Aarón.

- ¡Jajajajaja…! – Rió con ternura la infante mientras era elevada por el moreno – ¡Que bien! ¡Viniste a jugar con nosotros!

- Lo lamento, pero todavía no es hora y tú lo sabes, Sandy.

- Pero… - la pequeña entristeció su gesto - ¿Entonces por qué viniste a aquí?

El ojinegro bajó a la pequeña al piso y acarició su cabello hasta casi despeinarla.

- Lo que pasa es que a partir de hoy tendremos a unos huéspedes muy especiales en Roger's, y le estoy mostrando el lugar a uno de ellos. Mira. – Price señaló con la mirada al ojigrís de enormes gafas. Aarón se quedó totalmente extrañado de ver al supuesto sucesor primario llevándose tan abiertamente con niños pequeños.

- ¿Cuál es tu nombre? – preguntó un niño del grupo. Todos habían volteado a ver a Aarón en el momento en que Price se los señaló. El crío de cabello tieso se molestó un poco pero sin dejar de aparentar seriedad y finura.

- Ustedes pueden llamarme Aarón. – Expresó el ojigrís de piel pálida - Yo y mi compañera, quien en estos momentos no se encuentra con nosotros por un pequeño percance, somos alumnos de Wammy's House, en Londres.

- ¿Londres?

- ¿La casa de Wammy…?

- ¿Y cuantos años tienes?

- ¿En dónde está tu amiga?

- Tienes unos lentes muy grandes…

Fueron tantas las preguntas y comentarios de los pequeños, que era imposible contestarles. Aarón se irritó levemente y volteó donde Price para rogarle con la mirada que los detuviera.

- Basta ya. – Lejos de sonar autoritario o molesto, Price les pidió con voz fraternal a los pequeños que se detuvieran – Otro día Aarón y yo jugaremos y platicaremos con ustedes todo lo que quieran. Pero por ahora debo seguir enseñándole el lugar a nuestro invitado.

- Pero Price… - se lamentó Sandy.

Los otros niños tras comprenderlo, decidieron continuar jugando y regresaron a donde estaban. Uno de ellos vio que Sandy se estaba quedando atrás y se regresó por ella.

- Vamos a seguir jugando a los quemados, Sandy.

- Está bien. – Suspiró resignada – Price, prométeme que vendrás a jugar más tarde.

- Lo prometo. – volvió a sonreírle con los ojos cerrados.

La pequeña niña se alejó. Price se despidió de ella con la mano. Aarón se quedó mirando al alto moreno y pensó:

"¿Realmente este sujeto es el primero en la línea de sucesión de L? Se me había contado que actualmente solo había tres candidatos. Lo que no me explico es porque todos aquí lo respetan tanto. No creo que todos sepan que él es un heredero del detective. Tiene que haber otra razón."
De pronto, una lata vacía salió disparada desde lejos hacia donde estaban el moreno y el ojigrís. Price detectó el objeto y con un rápido reflejo atrapó la lata antes de que se impactara en su cara. Miró hacia donde la lata de soda había sido arrojada, y sonrió con ironía al ver al sujeto que la había aventado.

- Hay un bote de basura en la orilla de la cancha de Básquetbol, - le arrojó de vuelta la lata a ese sujeto con gran fuerza y precisión – Deberías de tirarla allí si ya no la quieres.

- Jum… - el trigueño atrapó con maestría el bote y se mofó – Como tú estás más cerca te la arrojé para que tu lo hicieras.

Ambos se miraron y el que recién había encontrado al otro se acercó donde Aarón y Price. El más joven de los tres observó con detenimiento al recién llegado. Por mera cortesía le saludó cordialmente.

- Buenas tardes señor.

- ¿Señor…? – El ojiverde frunció el ceño – Price, ¿no me digas que él es uno de los recién llegados?

- Pues sí, Rock, – contestó completamente tranquilo y sonriendo – si te digo.

- "¿Rock…?" – Pensó Aarón, quien se sorprendió un poco al escuchar ese nombre – "Este sujeto es a quien estábamos esperando. ¿Acaso él también es otro de los actuales sucesores?"

- Queeny se puso como una histérica cuando vio que no llegaste a la hora acordada. – le dijo Price al ojiverde.

- Conociéndote, de seguro tú tampoco estuviste listo a las nueve como ella quería. – contestó en lo que se guardaba la lata vacía y aplastada en uno de sus bolsillos, abría una de las dos sodas que le quedaba y le ofrecía la otra a Price.

-Te equivocas. – El ojinegro rechazó con un ademán la lata de refresco – No salí del orfanato en todo el día. Solo que como tenía un poco de sueño, me quedé dormido a un par de horas de que llegaran y Queeny tuvo que levantarme a punta de gritos cuando llegó y me encontró acostado.

- Sí… ya me lo imagino. – al ver que Price no quería la soda, se la ofreció al pequeño de gafas que estaba a un lado y este también la rechazó amablemente.

- No, gracias. Se lo agradezco.

- Más para mí entonces. – fanfarroneó Rock.

- Cuando te dejé en el edificio me dijiste que acabarías pronto y estarías aquí a las diez.

El trigueño dio un sorbo a su bebida antes de contestar.

- Es de eso mismo de lo que quería hablar. Me quedé más tiempo porque descubrí algo muy importante y decidí no detenerme hasta darle solución definitiva al caso.

- Entonces tú…

- Así es. – Antes de continuar hablando, Rock miró al jovencito de enormes anteojos con un poco de recelo – Pero mejor hablemos de eso en otro momento.

Aarón decidió ya no seguir callado y se introdujo en la conversación.

- Usted es la persona que estábamos esperando, ¿no es así?

- Valla, valla. – Exclamó el trigueño después de darle otro sorbo a su gaseosa – Así que tú eres Aarón. Luces tal y como me había supuesto que eras. Pálido y de apariencia débil por no hacer otra cosa que estudiar.

Aarón quiso torcer la boca y afilar su mirada ante la ironía de Rock, pero se contuvo y sonrió fingiendo que la broma le pareció graciosa.

- ¿Y dónde está tu amiguita de Wammy? – el ojiverde preguntó a Price.

- Es una larga historia… - Price entrecerró los ojos al recordar el incidente.

- Bueno. Entonces vallamos a algún lugar para que te cuente lo que descubrí. – dicho esto, Rock se dispuso a darle el último trago a su refresco.

- Pero… - Price volteó de nuevo hacia Aarón – En estos momentos le estoy mostrando el lugar a Aarón. Que te parece si mejor vas y hablas con Queeny, que te ha estado esperando todo este tiempo y después nos reunimos los tres.

- ¡No digas eso ni de broma! – El trigueño se alteró – No me quiero ni imaginar lo que va a hacerme una vez que se de cuenta que ya estoy aquí. De seguro debe de estar buscándome en estos momentos.

- No. Ella actualmente se encuentra con Karen. Deberías dejar que le avisen que ya llegaste.

- Con tu amiga, ¿Eh…? Oye, ¿Cómo supiste que pedí que no le avisaran de mi…?

- Porque si le hubieran avisado, - Price sonrió con los ojos cerrados y con su gesto un tanto infantil que lo caracteriza – en estos momentos ya estarías siendo regañado por ella.

Rock frunció el ceño y gruñó con un poco de enfado.

Aarón observó de reojo a ambos sucesores. Pudo deducir muchas cosas al verlos. Eran muy diferentes de lo que él imaginaba que serían. Aarón los observaba y concluía: "Ese sujeto llamado Price tiende a portarse como un simplón. Pero su perfil cuando permanece serio es muy distinto. Sus ademanes y movimientos reflejan que tiene una auto-confianza extrema. E incluso las personas que no deben de saber que él es el sucesor de L lo respetan demasiado a pesar de ser tan joven. Por otro lado, este otro tipo se asemeja más a una persona ordinaria. Es soberbio e irrespetuoso, y fácilmente podría intimidar con su mirada a una persona de carácter débil. Aunque ese no es el caso con Price. De seguro se debe a que ellos dos se conocen muy bien. Quiero saber que tan buenos son como detectives. Estos dos son todo menos ordinarios. De eso si estoy seguro."

CONTINUARÁ…

DE PERSONAJES DE DEATH NOTE "LHM, LLN"

PRICE

¿Qué puedo decir? Price, es después de Karen y Sato, mi personaje original más querido. Puede que a muchos de ustedes termine por caerles mal por la personalidad tan rara que le di, pero a mí me fascina que sea así. ¿Qué vamos a hacerle?

Actualmente hay tres sucesores que aspiran a ser el siguiente L. Recuerden que Karen y Aarón apenas son candidatos a sucesores. De ellos, el más cercano, el primero en la línea de sucesión, es Price. Él fue el alumno más distinguido de su generación, superando por mucho a niños de otras generaciones. Su personalidad de niño era muy especial. Era sumamente inquieto y curioso, y no parecía que hubiera algo que le intimidara. Soñador, ocurrente, indiscreto pero sin ser malintencionado. A veces su carácter tan despreocupado y falto de tacto llegaba a ser una molestia para los que le rodeaban.

Fue precisamente su manera de ser tan insistente lo que lo llevó a convertirse en el primer amigo de Karen, a pesar de que esta era en aquel entonces una niña bastante antisocial. Price fue el único apoyo que Karen tuvo cuando se trataba de defender sus convicciones ante los profesores y encargados del orfanato. Era tanta su influencia entre los mayores que consiguió exentar a Karen de portar un nombre clave como a los demás. Desde ese entonces, los niños de Wammy pueden decidir abiertamente en utilizar el nombre clave de su preferencia o ser llamados por su nombre real.

A menudo, Karen buscaba a Price para estudiar junto con él, ya que él era el habitante más distinguido en rendimiento académico. Kitty lo sabía, y su meta era precisamente superarlo. A pesar de eso, Karen no veía a Price como a un gran amigo, a pesar de que este la apreciaba mucho a ella. No fue sino hasta su partida que Karen entendió lo valioso que él era para ella y se lamentó su partida. La razón por la que Price no le dijo nada sobre su partida, era porque a pesar de que él ya estaba más que consiente de la existencia de L y que él era el candidato más fuerte de su generación para ser su aprendiz, pensó que preocuparla por algo como eso sería innecesario y lo mejor sería decírselo en el ultimo momento antes de partir. Por desgracia para él, no se esperó que el viaje se planeara a primera hora. Karen a esas horas siempre estaba dormida y todo fue tan apresurado que no le dieron tiempo de despedirse de ella. Él supuso que con esto Karen terminaría odiándolo, por lo que optó por no volver a darse a saber ante ella. El único problema era: que Karen también era una alumna muy destacada y que tarde o temprano tal vez ella también se convertiría en candidata. El saber que después ella pasó a ser una chica menos interesada en el estudio lo tranquilizó. Con esto ella podría tener una vida más feliz. A él siempre le preocupó que ella estuviera tan obsesionada con eso.

Como sucesor de L, se quedó a vivir en New York, en el orfanato "The Roger's Children". Conoció a Queeny, a Rock y al sujeto que en aquel tiempo era el sucesor primario. Fue entrenado por dicha persona, y en poco tiempo terminó teniendo un nivel superior al de sus otros compañeros, a pesar de ser cinco años menor que ellos. A los dieciocho años logró alcanzar el puesto de primero en la línea de sucesión después de que la persona que ocupaba dicho puesto renunciara y desapareciera, quedando únicamente él, Queeny y Rock. Ha ayudado a L en algunos casos complicados a solucionarlos con mayor rapidez y precisión. Incluso ha resuelto por si solo muchos casos como parte de su entrenamiento. Es tanta la confianza que L le ha cogido que él es el único aparte de Watari que tiene el permiso de asumir en determinados casos la identidad de L para utilizar sus influencias en la policía internacional y hacer algunos movimientos. Ningún otro sucesor había tenido antes este privilegio. Como sucesor, está destinado a heredar la mayor parte de la fortuna del detective, no obstante, Price terminó a temprana edad su maestría en Psicología analítica del desarrollo emocional humano y consiguió el puesto de director general en el orfanato de Roger's (Algo así como lo que fue Roger en Wammy´s en su momento). Su talento y estrella les ha ganado el respeto y admiración de todos. Pero su pasatiempo más querido siempre es convivir y jugar con los niños del orfanato. Razón por la que lo quieren mucho. Casi todos los niños de ahí lo ven como su hermano mayor.

- O sea que es un pedófilo. ¬.¬

- ¡Max! ¡Cállate!

Tiene una actitud positiva la mayoría del tiempo. Nadie le ha visto enojado o muy triste nunca. La imagen que proyecta de adulto es bastante diferente de aquel niño de mirada perdida y excéntrico. Ahora se le conoce por su porte fino y la vez modesto.

Nombre Real: (No sé si deba revelarlo todavía n nU)

Fecha de nacimiento: 4 de abril del 2005.

- ¡Anim! Ese viejo es como 5 años y medio mayor que Kitty. ¿Qué hacía entonces juntándose con ella?

- Pues… eso no tiene nada que ver ¿o sí, Max?

(El autor empieza a ser ahorcado por su propia creación)

Características físicas: 1.87 de estatura. 78 Kg. Ojos negros. Cabello negro y corto (algo largo y desalineado cuando era niño). Piel morena clara. De apariencia apuesta y gallarda. Lo que más llama la atención de él es su sonrisa que se asemeja a la de un niño pequeño y su mirada despreocupada.

Lugar de nacimiento: Los Ángeles, California. (Es mitad mexicano, mitad norteamericano)

Comida favorita: No lo sé… supongo que los sándwiches.

Acerca de él: Como ya lo había mencionado anteriormente, le gusta mucho divertirse en compañía de los niños del orfanato. De hecho, él vive en "Roger's", a diferencia de Queeny y Rock que viven en un departamento y en la base de operaciones de L, respectivamente.

Representa: La codicia. (De ahí su seudónimo)

No hay comentarios.: