FANFICTION: Los hombres mueren, las leyendas no. (Death Note) cap 8

Hasta donde va la historia: Deementy, un dios de la muerte, najo al mundo humano y arriesgando su vida entregó a un Humano su única Death Note para que este le ayude a recuperar las otras dos libretas que se quedaron en este mundo. Yagami Satoshi, fuém quien la recibió y fue amenazado demuerte de no aceptarla. Ahora él, tras descubrir a través de Deementy la verdad sobre su padre, decide tomar represalias con la humanidad y decide ayudarle a Deementy en lo que él tambien busca su venganza personal. Por otra parte, Karen, una amiga de la infancia de Sato, que vive en un orfanato para niños genio llamado la casa de Wammy, recibe una invitación para viajar a USA para conocer a L, un detective mundialmente reconocido que ha puesto sus ojos en ella para convertirla en su aprendíz. Ella acepta de muy mala solo para que su compañero Aarón pueda viajar junto con ella y cumplir su sueño. Como Les el objetivo principal de Sato, planea vigilarlo a través de Kitty tra enterarse que ella estará en contacto con él.



LOS HOMBRES MUEREN, LAS LEYENDAS NO.

CAPITULO 8: DESTINO


Ide jamás hubiera imaginado ver a su recientemente promovido jefe de ese humor. Primero lo obligó a venir al departamento lo más pronto posible sin darle ninguna explicación. Después, al llegar a su oficina, comenzó a interrogarlo como si de un sospechoso de homicidio se tratase.

- Si tú no lo mandaste, ¿entonces porqué demonios tiene tu dirección de correo como remitente? – cuestionaba el jefe mientras obligaba a su subordinado a seguir leyendo aquella presentación de diapositivas que había recibido hace poco.

- ¿Cómo quieres que sepa…? – contestó algo molesto y exasperado

- ¿Acaso alguien más utiliza tu cuenta de mail?

- ¡Por supuesto que no! Mira… - totalmente disgustado, el moreno de ojos rasgados comenzó a mover el mouse y a utilizar el teclado de la computadora de la oficina de su jefe – No creo que nadie haya entrado a mi cuenta de correo. Yo siempre estoy cambiando mi contraseña.

Ide accedió a su cuenta de correo y empezó a buscar en el historial del mismo para demostrarle a su amigo su inocencia.

- Lo vez… la ultima vez que abrí mi correo fue ayer a las diez de la noche. Y en el historial claramente indica que no he enviado ningún correo a nadie en todo el día.

- Entonces… tú no mandaste esa carta cadena. – dijo algo aliviado pero sin dejar de estar molesto – Y aún si alguien se metiera a tu cuenta, enviara la carta cadena a través de ella y después borrara el historial para que no se supiera que la había mandado, eso se sabría al ver que el historial fue borrado.

- No. Más bien, ese hombre dejaría el historial para que con mayor razón tú creyeras que yo te mandé el correo. Aunque de todas formas, yo podría probarte que en la hora en que se te envió este mail yo estaba en mi coche conduciendo.

- Ya veo… - dijo el jefe del departamento un poco más calmado – En realidad el remitente es falso. Perdóname por haberme alterado y dudar de ti… pero, recibir esta clase de bromas me pone furioso. Más si llego a creer por un momento que tú o alguien del grupo lo envió.

El moreno de ojos rasgados suspiró al ver que su jefe finalmente había entendido, y se sentó en una silla que arrimó al escritorio mientras continuaba leyendo a detalle la carta cadena. Terminó de verla y dijo:

- Bueno, tú sabes que ninguno de nosotros se pondría a jugar con esto. Además, esta clase de cadenas donde vaticinan que Kira va a regresar son muy comunes.

- Ya lo sé… Y sé que ninguna de ellas son verdaderas. Solo son bromas de burlones o falsas amenazas de Kirianos que no dejan de decir que Kira volverá al menos que nos arrepintamos de nuestros actos. Pero el hecho de que esta carta tenga tu remitente la vuelve muy sospechosa. Lo más probable, es que contenga algún virus y que el hacker que la envió puso tu correo como remitente para asegurarse que yo abriera el mail y el virus se instalara.

- ¿Acaso no tienes detector de virus…? – preguntó Ide con un tono un tanto irónico.

- Sí, pero algunos virus no son tan fáciles de detectar. Lo mejor será eliminar la carta y desconectarme de la red mientras lo compruebo para no infectar a otros.

Ambos oficiales continuaron charlando frente al computador. Pasados unos instantes, la cuenta de correo de Ide, que aún continuaba abierta en la PC del jefe del departamento de policía de Tokio, avisó que había recibido un nuevo mail.

- Espera un momento… es un correo de Yamamoto.

El detective abrió el correo y ambos oficiales vieron con asombro y disgusto que se trataba de la misma carta cadena que el jefe de policía de Tokio había recibido. Ahora era Ide quien la había recibido bajo el remitente de otro compañero de trabajo.

- Maldita sea. Esto lo confirma por completo… - dijo el detective con una mueca de rabia.

- Ese maldito bromista… ¿Qué tramará…?

Esto sucedió el 30 de julio del 2025.

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El tiempo continuó pasando. Satoshi Yagami continuó con su tarea de escribir cuantos nombres le fuera posible en las tres horas diarias que dedicaba, mientras el día cero llegaba, volviéndose cada vez más veloz. Mientras que en las mañanas trataba de ejercitarse lo mejor posible sin caer en excesos y sin malgastar su cuerpo en desvelos y desordenes alimenticios. Aunque, en realidad él nunca dejó de comer siempre que podía, aquella botana que tanto adoraba. También dedicaba tiempo a su madre y una buena parte del día a su cyber vida. Y de vez en cuando hacía lo posible por hacer pruebas y ejercicios mentales que encontraba en la red; su objetivo, era superarse a sí mismo, ver que tan hábil podía llegar a ser realmente.

Por otro lado, Karen Olsen, continuó viviendo en el orfanato sin otra cosa que hacer que esperar el día en que ella viajaría junto con Aarón a Estados Unidos. El pálido pelinegro estaba más que entusiasmado con solo pensarlo y comenzó a repasar como loco toda clase de información en los libros sobre criminología y detectivismo que había en el orfanato. Su gran oportunidad había llegado y él no perdería la oportunidad de causar la mejor impresión posible a su ídolo. Karen más que estar poco o nada ilusionada, no dejaba de pensar en que tal vez ir a aquel sitio seguía siendo algo innecesario, y planeaba la manera en que convencería a ese personaje para que le permitiera regresar a Inglaterra lo más pronto posible. Después de todo, una de sus mayores armas siempre ha sido la de provocar discretamente que las personas actúen a su conveniencia. El primero de agosto, Max entró sigilosamente a Wammy's House y localizó a Kitty con ayuda de su shinigami. Le dejó entonces una nota confirmándole el lugar y hora de su último encuentro antes del viaje. Al día siguiente, ambos se vieron en el parque de diversiones "MagicLand", y durante su estancia allá, Max recibió un correo electrónico de Zero donde este le informaba que finalmente había terminado de esparcir su carta cadena a todos los países donde se hablase alguno de los seis idiomas en que se había escrito: El inglés, japonés, mandarín, Francés, Alemán y el Español. Después de eso, Karen y Sato volvieron a sus hogares y continuaron esperando el día del viaje. Y así siguieron pasando los días…

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8 de agosto del 2025.
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Era muy temprano en aquel parque de Londres, y aquel joven rubio ya se encontraba en el clímax de su entrenamiento. El shinigami plateado simplemente lo observaba con frialdad.

- 95… 96… - musitaba agitadamente el rubio, con un tono agresivo, entre cada flexión de abdomen que realizaba – 97… 98… Noventa y… nueve… y… … ¡CIEN!

El ojimaple se recostó en el piso a descansar del ejercicio, mientras su respiración se normalizaba por completo.

- Esto es genial… - sonrió satisfecho entre jadeos – Ya no me canso tan rápido como antes… Esta es la primera vez que hago cien abdominales seguidas…

- ¿Piensas seguir ejercitándote un poco más? – preguntó Deementy.

- No. – el rubio se levantó del suelo y tomó su mochila que se encontraba a un lado de él. Sacó de ella su NaNoToP y vio en él la hora – ya no me queda tiempo. – miró pensativo la hora mientras se colocaba su computadora de bolsillo en la muñeca, abrochándola a su pulsera, especialmente hecha para portar un NaNoToP en ella.

- ¿A dónde piensas ir…?

El ojimaple no respondió la pregunta y se incorporó del suelo, para después comenzar a avanzar sin darle ninguna explicación a Deementy. El shinigami solo hizo por sacar de su cuerpo su cuarteto de alas de libélula y comenzó a volar bajo, para seguir a su humano.

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- Señorita Olsen, ¡Despierte ya! – Gritaba la profesora mientras tocaba la puerta de la habitación de la linda pelirroja – En dos horas saldrá el vuelo. Debe prepararse para el viaje.

En realidad, y por muy inusual que fuese, Karen no estaba dormida. Ella ya había despertado desde hace tiempo, y estaba muy consiente de que hoy era el día en que finalmente se marcharía a USA. Lejos de su hogar, lejos de sus amigos, demasiado lejos de todo lo que ella amaba. Estaba recostada en su cama, deseando más que nunca estar dormida para no estar consiente. Pero el pensamiento de que el momento había llegado, le había robado el sueño, y la había hecho despertarse con la angustia como combustible de su insomnio.

Hoy es el día… hice una promesa y ha llegado la hora de cumplirla.

La bella jovencita se levantó de la cama, con un gesto de tristeza en su rostro. Por mucho tiempo que ella había esperado, nunca se pudo hacer a la idea lo suficiente para aceptar así nada más aquella travesía.

Dos semanas. Haré que solo me tengan allá dos semanas… Tengo que ser optimista. Si voy a viajar hasta allá solo es para que el señor Gerald pueda cumplirle a sus superiores y para que Aarón pueda cumplir su deseo. Nadie es dueño de mi destino más que yo. Este orfanato es mi hogar y voy a regresar a él lo más pronto posible. No obstante, no sé porqué sigo temiendo que una vez allá las cosas vallan a salirse de mi control. Aún no sé que clase de persona sea ese tal L… pero… algo es seguro. No sabe recibir un "no" por respuesta. A pesar de que yo había expresado que no me interesaba en lo absoluto conocerlo, averiguó lo de Aarón y de seguro lo utilizó a su ventaja, diciendo que podría venir conmigo solo si yo aceptaba. Porque de seguro, con eso yo accedería para que él pudiera aprovechar esa oportunidad. También aseguró que no me tendría allá mucho tiempo si yo cooperaba, pero lo más probable es que eso también fue para asegurarse que yo fuera a USA a como diera lugar. El señor Gerald jamás me consideró como una posible candidata por mi manera de ser, sin embargo, ese L dio instrucciones claras de enviarme. Es que… ¿tanto así desea él conocerme? En todo caso, no puedo confiar en él. No ve voy a dejar de él. Por todo esto puedo estar segura de que una vez allá él hará lo posible por imponer su voluntad y tratará de convencerme, pero yo no le pertenezco ni a él ni a nadie.

Ya no quedaba mucho tiempo. Por lo que la pelirroja solo le quedaba tiempo de tomar una pequeña ducha y desayunar algo antes del viaje. Su compañero Aarón ya se encontraba más que listo para ir al aeropuerto, pero tuvo que esperar a que su acompañante se preparara. Claro que, esto lo molestó un poco, aunque en realidad él ya se lo esperaba, pues conocía la manera de ser de Karen. La joven genio comenzó a humedecerse el cuerpo con el agua que le caía de las regaderas del baño. Su semblante algo triste continuaba mientras tallaba suavemente su tersa piel y su larguísima cabellera carmesí se impregnaba por la humedad a su espalda y cadera.

"¿Qué tal si realmente lo están haciendo por tu bien…? Hasta donde sé, yo solo he sabido ser una mala influencia para ti. Tú tienes un gran potencial, y deberías empezar a sacarle provecho…"

"Tú… tú me dijiste que la mejor manera de sacarle provecho a tu potencial es el vivir feliz, hacer felices a las personas a quienes quieres y estar siempre con ellas. Yo… yo… yo no quiero irme…"

"Yo tampoco… pero todo lo que podemos hacer es esperar…"

Esperar… esperar… yo no quiero esperar… yo quiero estar en este orfanato, rodeado de las personas que me quieren. Con Joan, con Zack, con Orfeo, Ulises, con la maestra Linda, con el señor Gerald… Contigo… Si pudiera, hallaría la manera de vivir para siempre aquí, en esta maravillosa mansión rodeada de vida… ja… y pensar que hace unos años mi sueño era largarme de este sitio. Y ahora… no me imagino la vida lejos de Londres. Pero aprendí que no todo en la vida es blanco y negro… y a pesar de lo mucho que me presionaban, en el fondo, todos ustedes en verdad me estiman como a cualquier ser humano…

La pelirroja terminó de secarse y salió del baño. Regresó a su habitación a ponerse ropa limpia. Con algo de lentitud y sin ponerse un sujetador abajo (pues ella simplemente no tenía ninguno entre sus pertenencias), Terminó de ponerse una pequeña y ajustada blusa de tirantes, que bien por su tamaño no le alcanzaba a cubrir su ombligo, ya que era una blusita de talla quizás para una niña pequeña. Luego caminó hacia una silla en el rincón de su cuarto, donde le esperaba tendida aquella vieja camisa blanca que casi siempre llevaba puesta, en cuanto esta no estuviese demasiado sucia. A pesar de que los años habían maltratado aquella prenda, esa vieja y enorme camisa no dejaba de ser su favorita entre toda la ropa que tenía. La tomó con precaución y la miró con cariño. Se la entrepuso sin abrochársela y acarició aquella desgastada prenda con nostalgia y tristeza. Esa camisa en cierta manera era como su tesoro y su amuleto. Es por eso que iba a llevarla puesta para el viaje.

"Tú eres dueña de tu destino. Tu destino está hacia donde tú quieres ir…"

¿Por qué…? ¿Por qué te fuiste…? Me haces tanta falta… No sabes cuanta…

Terminó de arreglarse y salió de su alcoba. Fue a la oficina del señor Gerald y le avisó que ya estaba preparada.

- Buenos días, señorita Olsen. ¿Ya se encuentra lista para ir al aeropuerto? ¿Ya desayunó y empacó?

- No tengo apetito, señor. Ya comeré algo en el aeropuerto o en el avión. – le contestó lentamente con la mirada baja.

El octogenario pudo notar la tristeza en los ojos de la niña. Se levantó de su asiento y se acercó donde Kitty para poner su mano sobre su hombro y encaminarla.

- ¿Y ya empacó? – Preguntó el viejo profesor - ¿O va a dejar aquí sus pertenencias?

- La verdad es que no tengo mucha ropa, y prefiero llevarme únicamente lo que llevo puesto. – musitó aún triste, mientras miraba una enorme y gruesa libreta de pasta negra cosida a mano, que cargaba en sus brazos mientras caminaba junto a su asesor.

- Comprendo… - el octogenario pudo notar la tristeza en el semblante de su alumna, a quien encaminaba – Una vez allá, pídales que le compren ropa nueva, junto con algunos objetos de igual importancia.

Empacar… ¿Para qué empacar y llevarse sus amados objetos si su intención era regresar al orfanato en poco tiempo? Karen no se llevaría nada a aquel lugar y dejaría su habitación tal y como se quedó cuando ella se levantó. Para así encontrarla exactamente igual cuando regresase. Nada tenía que cambiar, porque esto no era ningún adiós. Lo único que tal vez necesitaría acompañarla si es que se quedaría unos cuantos días a allá, era esa libreta negra y esa vieja y enorme camisa blanca.

Esa libreta de hojas blancas, no rayadas, se encontraba llena de dibujos a lápiz y algunos escritos a mano que Kitty había hecho. Esa libreta era una gran compañera de la joven, y si se iba a llevar algo aparte de las prendas que llevaba puesta, ese algo sería esa libreta. Con ella podía plasmar cualquier sentimiento que le llegaba al corazón para después contemplarlo grabado en una de sus hojas. Esa libreta era su diario. Un diario ilustrado lleno de pensamientos, poemas, vivencias e imágenes que ella atesoraba en ella. Probablemente habría muchas cosas allá que ella desearía plasmar en esa libreta negra. Es por eso que llevarla consigo era algo indispensable.

El profesor y la alumna salieron de la mansión por la entrada principal del edificio. Y Karen miró con sorpresa como prácticamente todo el orfanato se encontraba esperándolos afuera. Alumnos de todas las edades y todo el personal del internado en fila para despedirse de la pelirroja y el pelinegro. Aarón también se encontraba entre todos ellos. Miró con una sonrisa a su compañera de viaje y se acercó donde ella y su asesor.

- Te has retrasado considerablemente. – Dijo con esa particular ironía elegante que lo caracterizaba – Nuestro vuelo sale en menos de una hora. Debemos apresurarnos para evitar inconvenientes

- Aarón… - la pelirroja perdió un poco de su semblante triste y recordó que esto lo estaba haciendo para apoyar a su amigo, para ayudarlo a cumplir su sueño.

Karen volteó y miró al resto de sus compañeros que estaban allí para desearles suerte en su viaje, y sus ojos no pudieron evitar cristalizarse.

Yo creía que solo era una medalla para ustedes. Pero… ustedes… ustedes en realidad me aprecian… todos ustedes han estado al pendiente del viaje y nos han estado deseando la mejor de las suertes a Aarón y a mí. Aún cuando la mayoría no saben las verdaderas razones de nuestro traslado… Y ahora están aquí para despedirse… Todos ustedes son mi familia. Y pensar que yo solía creer que nadie me quería…

Una pequeña niña castaña, de acaso unos ocho años, no pudo contenerse y corrió con desesperación hacia la pelirroja para aferrarse fuertemente a ella. Hundió su cabeza en el pecho de la joven mientras lloraba y suplicaba desconsoladamente.

- ¡Karen…! ¡No quiero que te vayas! – lloraba conmovedoramente, aferrándose con fuerza a la ojiazul.

- "Aunque el señor Gerald me dijo que sería capaz de regresar en un mes si yo lo deseaba, se les dijo al resto de los niños que Aarón y yo estaríamos allá un buen tiempo, para no tener que darles explicaciones sobre el verdadero motivo de nuestro viaje." – Pensaba la joven genio – "Todos creen que los dos nos quedaremos allá por mucho tiempo. No puedo decirle a Joan que estaré de regreso en un mes o menos. Más aún porque ni siquiera a mí me consta cuanto tiempo estaré en ese sitio a final de cuentas. El señor Gerald dijo claramente que regresaría en un mes, siempre que hiciera todo lo que se me pidiera allá. O sea, que si ese L quiere retenerme más tiempo, todo lo que tiene que hacer es alegar que no he cumplido al pie de la letra sus órdenes."

- ¡No te vallas…! – continuaba llorando la pequeña, mientras se aferraba con más fuerza al cuerpo de la ojiazul.

- No te preocupes… - Karen correspondió el abrazo y trató de consolarla, aunque más bien pareciera que era Joan quien la estaba contagiando con su tristeza a ella – Volveré en poco tiempo. Esto no es un adiós…

Miriam, una joven profesora se acercó a las dos niñas y separó suavemente a la pequeña de la ojiazul, mientras esta seguía llorando. La castaña se echó a continuar llorando sobre su maestra y Karen miró con tristeza los llantos de su amiga.

- Todo está bien… - le susurró mientras la consolaba en sus brazos – Ya no llores…

La castaña continuó llorando hasta que Miriam, fue capaz de confortarla y su llanto cesó. Luego Joan volteó de nuevo donde su amiga con sus ojos aún húmedos. El resto de los habitantes que estaban allí se acercaron más donde los viajeros. Solo un puñado de ellos sabía con certeza el motivo de su viaje: L. El resto simplemente creía que serían estudiantes de intercambio por unos meses en el orfanato que se construyó en USA hace unos cuantos años. La joven profesora de cabello rubio se acercó donde el director Gerald y los dos alumnos.

- Profesor Gerald. Muchos alumnos han estado al pendiente del viaje de sus compañeros, y nos han dicho que desean que les permitamos ir al aeropuerto para despedirse. Así que algunos maestros decidimos llevarlos para acompañarlos. Espero eso no les incomode…

- Todo lo contrario… - contestó con ese tono calmado y dulce que lo caracterizaba – estoy seguro que esto les resulta un detalle placentero al joven Aarón y a la señorita Olsen.

Karen vio las sonrisas de aliento de cada uno de sus compañeros y sus ojos nuevamente se humedecieron levemente. Aarón no pudo evitar sonreír ladinamente al ver entre los del grupo a sus rivales, quienes al igual que él, estuvieron luchando por tener algún día el privilegio de ser candidatos para ser entrenados por L. Ellos también se habían enterado del propósito del viaje, y en cierta forma ellos tenían envidia de que él finalmente había conseguido aquella oportunidad de las que se les hablaba a aquellos jóvenes que eran los más destacados en el orfanato. Poco a poco algunos de los presentes se fueron acercando a Aarón y a Karen para despedirse y desearles la mejor de las suertes en su viaje. Palabras de aliento para el pelinegro por parte de sus compañeros no se dejaron esperar, mientras que un grupo de alumnas de la edad de Kitty se arremolinaron junto a la pelirroja para despedirse y desearle un buen viaje. Kitty no esperaba aquel acto. Ya que la mayoría eran niñas que en algún momento de su vida le llegaron a tener un poco de desprecio por ser la más talentosa de la generación. Aunque últimamente ese desprecio había desaparecido a medida que ella había dejado de ser aquella niña que no hacía otra cosa que estudiar y sentirse arriba de los demás. Ahora todas ellas eran compañeras de clases que dentro de sus límites siempre se llevaban bien. Y ahora, ellas estaban allí para despedirse de ella. Karen no se esperaba un gesto tan noble de su parte, pues creía que en realidad ninguna era tan amiga de ella como para importarles lo de su partida.

- Será mejor que nos apresuremos en llegar al aeropuerto. – Gerald interrumpió aquella despedida, pues sabía que lo mejor era llevarla acabo en el aeropuerto para evitar retrasos – El vuelo ya no tarda en salir.

Escoltados por el grupo de habitantes y maestros del orfanato, el profesor Gerald llevó a Karen y a Aarón al aeropuerto. Los tres viajaron cómodamente en una limosina perteneciente a la fundación que había sido enviada para llevarlos, mientras el resto abordó un autobús perteneciente al orfanatorio, el cual se utilizaba para hacer excursiones y llevar a los niños a visitar algunos lugares de Londres en algunas ocasiones. Karen continuó reflexionando mientras viajaba sentada en la limosina con el pelinegro de enormes anteojos a un lado suyo.

¿Por qué ese tal L insiste tanto en conocerme? Él debe tener a otros discípulos, no le veo el caso. De nada le sirve que yo sea supuestamente la más apta en todo Wammy's House para convertirme en su aprendiz si yo simplemente no quiero serlo. ¿Qué podría aprender yo de él que es necesario que valla a verlo aunque no quiera ser detective? Ese tipo únicamente quiere que vaya para intentar convencerme de ser parte de su circo. Pero… pase lo que pase… no le permitiré que haga conmigo lo que se le dé en gana. Si iré a USA no es porque él me esté llevando en contra de mi voluntad. Fue porque yo decidí hacerlo. Lo hago primeramente para no quedar mal con el señor Gerald que ha sido tan bueno conmigo y para que Aarón pueda ir. Y además, lo hago porque quiero tener a ese necio prepotente para decirle sus verdades y hacer que me las pague…

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Ya faltaban pocos minutos para que el avión despegara y todos los trámites correspondientes para que los dos pequeños viajeros pudieran abordar se habían hecho. El grupo conformado por el profesor Gerald, los viajeros y los demás acompañantes caminaron hacia el Hamden. Allá, los estaba esperando un hombre maduro, que vestía un elegante traje oscuro, de cabello largo y negro. Él había sido enviado para escoltar en el vuelo a Karen y a Aarón.

- Buenos días, profesor Gerald. – Dijo aquel hombre – Hacía tiempo sin verlo.

Aarón y Kitty, que estaban a un lado de su profesor, miraron a aquel hombre y dedujeron que L lo había enviado para escoltarlos.

- Es un placer verlo de nuevo, señor Giovanni. Estos son los jovencitos que escoltará a New York. – el octogenario apuntó con la mirada donde el par de genios y les habló – señorita Olsen, joven Aarón, de aquí en adelante él los acompañará en su viaje. Si necesitan algo, no duden en pedírselo.

La pelirroja miró con desconfianza al hombre de largo cabello y pensó: "Me pregunto si ese sujeto conoce a L. Bueno, si no es así, está claro que debe trabajar para él o no le tendrían la confianza para escoltarnos. Sería absurdo que enviaran a alguien que trabaja en el orfanato de allá que no supiera a la perfección lo que está pasando…"

- Así que ustedes son Aarón y la jovencita Karen. – Giovanni sonrió secamente tratando de inspirar confianza – Me da mucho gusto conocerlos en persona. Mi nombre es Giovanni, y soy el encargado de escoltarlos durante su viaje a New York.

- El gusto es nuestro. – Se apresuró a contestar Aarón, con ese tono tan maduro y elegante que lo caracterizaba – Espero que este favor que nos está brindando no le sea de mucha inconveniencia, señor.

- Al contrario, hago esto con todo el gusto del mundo.

El octogenario había cumplido con llevarlos al aeropuerto. Ahora era el turno de aquel hombre de llevarlos a abordar el avión y cuidarlos hasta que ellos se hospedaran en el orfanatorio que había en las afueras de New York. El momento de despedirse de la escolta de habitantes del internado había llegado y poco a poco los demás niños se fueron acercando para despedirse de ellos. Algunos hasta los abrazaban. Otros simplemente les regalaban una tierna sonrisa y les daban una palmada en el hombro, deseándoles suerte. Los profesores solo miraban desde lejos tan fraternal escena de compañerismo.

La voz del sonido ambiental del aeropuerto anunció la última llamada para abordar el vuelo con destino a New York donde Karen y Aarón viajarían. Era hora de partir. Con un gesto melancólico, la pelirroja se dio la media vuelta y caminó junto a Aarón y el hombre maduro hacia la entrada al avión. Pero una suave voz entonada con fuerza la hizo voltear nuevamente hacia atrás.

- ¡Karen!

La pequeña castaña corrió hasta quedar enfrente de la jovencita ojiazul, a quien tanto admiraba y seguía desde muy pequeña.

- K-karen… - nerviosa e insegura, con la cara hacia abajo y los ojos tras su flequillo, ofreció a la pelirroja un viejo aunque elegante bolígrafo que sujetaba con ambas manos – Q-uiero que lleves esto contigo… Quédate con él aún cuando hayas regresado…

Kitty miró aquel bolígrafo. Era un bolígrafo bastante exquisito, de color plateado y acabado fino. Tenía un diseño clásico y elegante, sin duda debía de ser valioso. La pelirroja no pudo evitar preguntarse de donde pudo haber sacado ella un bolígrafo así.

- ¿Una pluma…?

- M-mi madre… ella era escritora y le gustaba mucho escribir a mano sus bocetos… Esta pluma solía ser suya… Qui… ¡Quiero que la lleves contigo…!

La pequeña niña continuó sujetando el bolígrafo hacia Karen, con los ojos cerrados de los nervios y la cabeza hacia el suelo. Esperando a que ella lo tomase o lo rechazase amablemente, como ella solía ser con ella. De hecho, pensaba que lo más probable sería que ella se negase, por tratarse de algo tan valioso. Para su sorpresa, sintió la suave mano de su amiga tomar de entre sus dedos aquel valioso recuerdo. Joan abrió los ojos, que entre lágrimas vieron la siempre fraternal sonrisa de la ojiazul confortándola.

- Je… ¡Pero que descuidada soy! – dijo con ternura la pelirroja, que aún cargaba en su brazo izquierdo aquella libreta negra que le servía de diario – Con tantas prisas se me había olvidado llevar algo con que escribir en mi libreta. Pero con esto todo se soluciona. Gracias. Te prometo que cuidaré de tu bolígrafo con mi vida…

La castaña no pudo contener las lágrimas que comenzaban a rodar por sus mejillas. Joan contuvo sus llantos, convirtiéndolos en respiros golpeados y rápidos. Karen, sin dejar de sonreír, colocó su mano sobre su cabeza para confortarla.

- De todo el orfanato, tú eres quien ha sido la más buena conmigo. Soy yo la que quisiera ser como tú de grande…

Sin volver a articular palabra alguna, la pelirroja se dio la media vuelta y se alejó a paso constante, dirigiéndose donde su vuelo la estaba esperando. Joan ya no pudo contenerse, calló de rodillas al suelo y dejó salir abiertamente todo el llanto que tenía por dentro. Lloraba con gran fuerza e inconsolablemente. Los fuertes llantos pudieron ser escuchados por la pelirroja, que a pesar de la tristeza que esto le provocó, no se dio la media vuelta y continuó caminando sin voltear hacia atrás. Ahora menos que nunca podía permitirse dejar de avanzar. No, ya no había marcha atrás en todo esto. Caminó hasta llegar a la entrada del avión a través del puente y dejar de escuchar los llantos de aquella niña. Caminó, con dos enormes lágrimas en los ojos y el rostro tenso por contener sus expresiones.

La profesora Linda fue la que se acercó donde la castaña para abrazarla y consolarla. Joan continuó viendo a lo lejos la silueta de la joven a quien quería como a una hermana mayor, hasta que esta se perdió entre el gentío.

Gracias por todo, Joan… pase lo que pase volveré para pagarte todo lo que has hecho por mí… Gracias a todos. Aún si no logro volver pronto, regresaré tarde o temprano con ustedes… mi familia…

Pobre Joan. Si hubiera sabido que esa sería la última vez que vería a su amiga.

Y mientras la jovencita de cabello escarlata se acercaba al avión, había desde lo lejos una persona que la observaba desde las sombras. Para ése sujeto, esa cabellera de fuego era inconfundible aún desde lo lejos. Por un momento, antes de entrar al avión, Kitty presintió que era observada por alguien. "Que tontería." Pensó y abordó el avión. Y la sombra que la veía desde lo lejos se marchó y se perdió entre los demás.

Pobre Karen. Si hubiera sabido que nunca más volvería a pisar aquel orfanato.

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El avión que Karen, Aarón y aquel hombre que se hacía llamar Giovanni, no iba muy lleno. Y como ellos se encontraban en la sección de la primera clase, prácticamente estaban solos, salvo algunos cuantos pasajeros que no eran ni el quince por ciento de la capacidad de los asientos. Aprovechando esta ventaja. El pelinegro de enormes anteojos comenzó a entablar plática con su escolta. Particularmente, quería saber a través de él algunas cosas que le inquietaban. Karen solo permanecía en silencio, contemplando desde la ventanilla del avión y esperando que este finalmente despegara.

- Usted vive en Nueva York, ¿no es así, señor Giovanni?

- Así es. Soy un encargado de confianza de la fundación Wammy's House, quien trabaja en el departamento de relaciones públicas y recursos humanos de las oficinas de USA.

"Mentiroso…" - pensaba sagazmente el jovencito, mientras leía uno de sus tantos libros de detectivismo – "Ellos jamás enviarían a un burócrata para llevarnos a USA, siendo que Karen y yo somos demasiado valiosos. Somos, candidatos para ser pupilos de L… Por donde lo vea, tú eres un guardaespaldas que nos está escoltando hasta allá. Por lo tanto debes de ser algún tipo de agente de la policía. A "L" no le costaría en lo absoluto pedir ese insignificante favor al FBI o a la CIA. Aunque, se supone que esto se debe de manejar en secreto y solo las personas directamente involucradas, deben saber el propósito del viaje. Entonces…"

- Valla, eso suena muy interesante, señor. – continuó Aarón – A propósito, ¿podría aclararme una duda?

- Claro, ¿de que se trata? – sonrió amistosamente.

Usted debe ser una persona de gran confianza para la fundación. De seguro… ¡de seguro usted debe de conocer a L en persona! ¿No es así?

- Se equivoca. – Contestó con naturalidad absoluta – Alguien de mi puesto jamás llegaría siquiera a saber nada de él. Y es que en realidad nadie tiene por qué conocerlo.

"Incompetente. Caíste en mi trampa" pensó mientras el pálido pelitieso continuaba con sus narices en el libro. "Era obvio que no me ibas a decir la verdad, pero aún la manera de mentir puede delatarte. Se supone que este viaje no tiene nada que ver con L. Si tú únicamente fueras un miembro de la fundación Wammy's House, sería obvio que no se te diría la razón verdadera del viaje. Entonces te extrañarías de mi pregunta y te desconcertarías de ella. Tú sabes perfectamente lo que está pasando. Y si fueras un agente de policía, tampoco creo que te dirían que estas escoltando a posibles sucesores de L, ya que podrías ser un espía, y el plan consiste en hacer esto con la mayor seguridad y discreción posible. Tú debes trabajar directamente para L o al menos ser alguien de suma confianza. No cabe duda que eres el mismo Giovanni del que escuché cuando espié al profesor Gerald. Además, si realmente no conocieras a L en persona, en lugar de decirme que no lo conoces, lo cual sería verdad, te harías el tonto y me dirías que desconoces el tema, pretendiendo que no sabes nada de lo del viaje, ya que por instinto las personas que tienen que guardar un secreto tienden a mentir cuando se les hace una pregunta tan drástica. Como sí lo conoces, contestaste diciéndome que no, y creyendo que con eso bastaría para despistarme. Entonces… tú eres un agente entrenado, trabajas para L al grado de ser un subordinado de confianza, y hasta podría apostar, que llegaste a conocerlo."

- Oh, ya veo, señor. Creo que me dejé llevar por la emoción. Después de todo, L mantiene su identidad en secreto al grado que solo puede ser contactado a través de un representante de confianza, cuya identidad también es desconocida.

- Veo que sabes mucho acerca de L, Aarón. – el hombre maduro palmeó afectuosamente la cabeza del pelinegro – Pero… no creo que hablar mucho de esto sea conveniente aquí, no importa que casi no haya gente.

- Tiene razón, disculpe mi frenesí, señor. – hipócritamente, el chico de anteojos dejó de leer su libro para voltear donde el pelinegro y disculparse – Pero a decir verdad yo estoy muy emocionado con lo del viaje. Y me muero por saber como es el orfanato de allá. ¿Usted que trabaja allá, podría decirme cómo es aquel lugar?

- Pues verás. – Respondió Giovanni al pelinegro – No hay mucha diferencia con el orfanato de Londres. "The Roger's Children" fue construido hace 7 años, en honor a uno de los ejecutivos de la fundación "Wammy's House"… … … … …

El hombre de largo cabello y el joven pelinegro se enfrascaron en una larga plática, que continuó aún después del despegue del avión. Karen, se limitó a hojear las páginas de su diario, una por una, poniendo especial atención en los dibujos a lápiz o pluma que ella había plasmado. Mientras lo hacía, no podía evitar poner atención a algunos detalles de la conversación entre los que se encontraban a un lado suyo.

"Ese engreído le está sacando cuanta información quiere a ese señor, y el pobre no se da cuenta…" Pensó la linda jovencita de cabello rojo, no esperando menos de su ladino compañero. Ante esto, prefirió no inmiscuirse y esperó con tranquilidad que el avión despegase, mientras veía a través de la ventanilla, aún pensando en la pequeña Joan y del resto de sus compañeros. Y recordando nuevamente a su descarado amigo, y de cómo en cierta forma ella le había confesado su cariño hacia él la última vez que se vieron. En lo que los recuerdos le venían a la mente, veía en su cuaderno, con algo de cariño, un dibujo a pluma que ella había hecho de Max, poco después de que ellos se vieran en el parque de atracciones "MagicLand". Vestido tal y como había ido a ese parque aquella vez. Ya que, Kitty no había recordado ver a su sinvergüenza amigo tan apuesto como ese día. "Si le enseñara este dibujo a otras chicas, nadie me creería que es un impedido social ni mucho menos que es un soquete." Continuó mirando aquel dibujo mientras acariciaba con la yema de su dedo el fino rostro de Max en el dibujo, y poco a poco el sueño la fue venciendo.…

"Sería un problema que con el tiempo, me fuera enamorando de ti…"

"El precio para saber mi nombre es… Tu primer beso…"

(Aquel momento en que ella posó sus suaves labios en los de su amigo)

"Quiero que te quedes a mi lado. ¿Me Oíste? A MI LADO…"

"…Pero nada puede costar lo mismo que la dicha que siento cuando estoy contigo…"

"Yo… yo no quiero irme…"

(El recuerdo en que ella tuvo que ser cargada, y de ser protegida por él)

"… a decir verdad, yo tampoco quiero que te vallas…"

"¿Qué tal si realmente lo están haciendo por tu bien? Hasta donde sé, yo solo he sabido ser una mala influencia…"

(El recuerdo de su pecho sosteniendo todo su llanto)

"Realmente ese fue tu primer beso, ¿verdad? Perdóname… por mi culpa te tocó con un bueno para nada…"

(Y las ultimas palabras que le dijo antes de alejarse…)

"Pero en realidad… yo lo hice PORQUE QUERÍA HACERLO…"

¿Por qué será que pienso tanto en ese baboso…? No puedo creerlo. Debo estar volviéndome loca. No es posible que yo… no es posible que ese baboso y yo… Y justo ahora que me marcho de Londres… Me temo que ese bueno para nada me está empezando a… que desastre… pero si él y yo llegásemos a… ¡Qué horror! Eso sería terrible… jajaja… aunque… yo…

Finalmente el cansancio venció a la pelirroja, y esta se quedó dormida mientras abrazaba su libreta con ternura y una sonrisa plena y colmada de tranquilidad.

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- Para serle sincero, señor, yo ya conozco a la perfección la historia y orígenes de la fundación y de aquella casa hogar. – La platica entre el jovencito de ojos grises y el norteamericano continuó durante varias horas – Cuando le pregunté sobré el orfanato de USA, me refería a si podría explicarme como es el sistema educativo allá.

- Comprendo. – Giovanni, ya entrado en confianza, argumentó con especial seriedad, tras meditar profundamente en que no había necesidad de ocultarle este tipo de información a Aarón – "The Roger's Children" es un orfanato con un sistema parecido a gran medida con el orfanato de Londres. Actualmente, la fundación Wammy sustenta cientos de orfanatos alrededor del mundo. Pero la mayoría son solo orfanatos comunes y corrientes donde se da hospicio a cualquier niño que lo necesite. Y algunos de ellos, se especializan en niños con capacidades diferentes. Los únicos que tienen el objetivo de educar a niños con habilidades especiales son La Casa de Wammy en Londres y Los niños de Roger en USA. No obstante, el procedimiento en cada uno de ellos es diferente: Wammy's House tiende a reunir a niños de Europa, Asia y África, mientras que Roger's Children se concentra en América y Oceanía. Roger's Children en teoría es un orfanato cualquiera. Es decir, hay niños comunes y corrientes en él. Se dice entonces que aquellos con talento se les dan clases particulares para ayudarlos a explotar su potencial, sin que se sepa en realidad que algunos de ellos, los más destacados, comienzan a ser examinados como posibles candidatos. Wammy's House en cambio, solo alberga a niños genios, y tiene un programa más estricto que va aumentando de acuerdo al nivel de cada alumno. La cantidad de candidatos que se obtienen de Wammy' House es mayor. Y hasta ahora, ninguno de los candidatos de USA ha aceptado o alcanzado el cargo de sucesor primario desde que se fundó dicho orfanato.

- Karen y yo somos candidatos de esta generación. ¿Cuántos candidatos hubo por parte de "Roger's"?

- Ninguno… - respondió después de unos segundos de silencio – Por lo regular no más de tres candidatos son seleccionados por generación. Ha habido generaciones en que simplemente no se selecciona a ningún miembro en ambos orfanatos. Y que de esos candidatos haya alguno que logre ser aceptado, también es poco frecuente. No cualquiera puede soportar la presión hasta el final. No cualquiera está dispuesto a asumir las responsabilidades que implica convertirse en uno de los sucesores de L…

Muy lejos de intimidar o desalentar a Aarón, las palabras del ex agente pintaron en el rostro del infante una gran sonrisa de jubilo. Quizás esta era la primera vez que él se sentía tan emocionado en su vida. No… ya antes, cuando había descubierto la existencia de aquel detective, se había sentido así. Faltaba poco para llegar a Nueva York. Dentro de poco estarían en la metrópolis que era conocida como: La ciudad más segura del Mundo.

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La noche podía contemplarse a todo su esplendor, en el techo de aquel imponente rascacielos de una de las ciudades más poderosas del planeta. Ese edifico era tan alto, que aún rodeado del bullicio de la vida nocturna, en lo alto de ese techo reinaba el silencio y la paz. Cerca de la orilla del techo, mirando hacia el enorme cielo, hacia la bella luna, que desde esa altura no alcanzaba a ser opacada por las luces artificiales de la ciudad, se encontraba un joven de tez morena clara. Mirando con sus enormes ojos negros hacia arriba, mientras reflexionaba profundamente y recordaba añoranzas del pasado, con una sonrisa de alegría en su rostro. Su porte y su semblante eran poco menos que divinos. Su alto y atléticamente esbelto cuerpo. Su rostro, con esa mirada tan penetrante y bondadosa, que es capaz de mirar más allá del horizonte sin perderse. Fuerte sin ser agresiva y bondadosa sin ser tímida. Su manera de vestir era modesta al igual que él. Y sin embargo, ese joven irradiaba elegancia en sus movimientos y su porte. Particularmente hoy, fue a estar a solas en compañía de la noche para ponerse a recordar aquellos días de su juventud. Hace cinco años, cuando él todavía era un estudiante y vivía en Europa.

- Sabía que te encontraría aquí. – un compañero suyo subió hasta donde se encontraba y lo interrumpió de su meditación.

-Lo sé… - contestó sin voltear hacia él.

El otro joven, de mirada y movimientos un poco más agresivos y soberbios. De cabello negro, piel trigueña y ojos verdes, se acercó poco a poco donde su amigo, hasta quedar a unos pasos de él. Y después le dijo:

- Ya solo faltan unas cuantas horas más para que llegue, ¿no es así?

- Sí. – Finalmente volteó y le sonrió a su compañero – No sabes lo emocionado que estoy. No tienes idea de cuanto la eché de menos… cuando me enteré que ella vendría para acá, casi se me salen las lágrimas de la emoción. Hace ya más de cinco años que la vi por última vez. Me muero por verla de nuevo y saber que tan linda se ha vuelto…

- Dijiste que ella nunca supo a donde te fuiste. Supongo que se llevará una gran sorpresa cuando se reencuentren en estas circunstancias.

- Lo sé… - un recuerdo del pasado borró la sonrisa de aquel moreno de ojos negros, suplantándolo por un mohín de tristeza – Yo he querido disculparme por ello desde esa vez… Por lo que me contaron, la pobre sufrió bastante. Incluso, supe que una vez se perdió. Tal vez intentó huir y por culpa mía…

En la oscura tranquilidad de aquella madrugada, permanecieron ambos jóvenes. Contemplando la Luna y esperando lo que sería una nueva etapa para todos ellos.

CONTINUARÁ…

PERFÍL DE PERSONAJES DE DEATH NOTE "LHM, LLN"

MAX (SATO)

No podía faltar el protagonista masculino de esta historia. Que es quizá, el más importante de toda ella…

- ¿Ah, sí? ¿entonces porqué pusiste a Kitty primero que a mí?

Gulp… pues… lo que pasa es que estoy llevando la lista de perfiles en estricto orden de aparición, y ella salió antes que tú.

- Si eso que dices fuera cierto, el primer perfil en ser publicado debió haber sido el de Deementy… ¬¬

- Deementy, ¡BAH! De por sí fue tonto haberle dado un capitulo entero a ese pedazo de… (La sombra demoníaca de un shinigami se visualiza detrás del autor)… …U… Bueno, bueno, creo que lo mejor será continuar con el perfil ñ_ñU…

Satoshi Yagami es un joven con una personalidad un tanto introvertida. No obstante, por dentro es alguien bastante ocurrente que a medida se atreve a hacer tonterías que los demás no harían, en nombre del ocio y de la vida sin preocupaciones. A pesar de ser apuesto, no se lleva bien con las chicas por dos razones. Uno: es infantil, solo piensa en juegos de video y superhéroes. Y dos: Tiende a ser sarcástico y burlón con los que les rodea. Su filosofía se podría definir en la siguiente frase: "Mientras más eficiente sea alguien, más rápido podrá terminar con sus deberes y más tiempo libre le quedará para gozar y divertirse". Es decir, es alguien que deja sus responsabilidades en segundo plano y se dedica a estar de ocioso la mayoría del tiempo. Pese a todo esto, en realidad se trata de un jovencito brillante y muy inteligente. De hecho, es su inteligencia la que le ayuda a deshacerse más rápido de los trabajos escolares y el estudio de los exámenes, para así ponerse más tiempo jugar. Y sin embargo, le gusta de vez en cuando leer y buscar información didáctica, no por obligación, sino porque algunos datos de ese tipo le parecen interesantes para su curiosidad insaciable. Su sueño es tener una vida tranquila y llena de tiempo libre para poder divertirse y relajarse a su manera. Pero a pesar de todo eso, por dentro es alguien sumamente maduro que discierne muy bien la diferencia entre libertad y libertinaje. Tiende a ser un poco egoísta, pues no le interesa ser alguien que ayude a los demás en lo que hace, solo busca su propia comodidad. Pero no lo culpo. Pues para alguien que no tuvo amigos, es natural volverse así. Se podría decir que Karen es su única amiga, y que a la demás gente se le distancia y rehuye de ella. Desde pequeño el pobre ha tenido el complejo de sentir que él simplemente no encaja en este mundo. Ya que la gente lo ve como alguien raro e introvertido. Tal coraje lo lleva a ser alguien que se la pasa haciéndoles bromas pesadas en secreto a los demás como pasatiempo. Su carácter dará un giro de 180 grados cuando conozca a Deementy y descubra la verdad del pasado de su padre. Que en cierta forma él siempre admiró y envidió por ser alguien que a diferencia suya era alguien respetado y admirado por casi todo el que lo conocía. "Yo nunca podré ser como él, pero no me importa" pensaba. Para él, toda la gente era despreciable y falsa por dentro, seres que menosprecian a los demás siendo ellos también igual a lo que despreciaban. Todos, excepto su padre. Aunque nunca lo conoció, su padre era su ídolo. Su madre siempre se la pasaba contándole de pequeño acerca de él. Y el pensar que era hijo de alguien tan intachable y tan admirado por la gente, lo hizo creer que de no haber muerto su padre, probablemente su vida no hubiera sido tan triste y solitaria. Ya que él pudo haber estado allí para apoyarlo y enseñarle a ser aceptado por la demás gente. Para él, Kira representaba la maldad total que un hombre puede alcanzar al intentar convertirse en dios a través del miedo, y es por eso que él simplemente no cree que exista ningún dios. Ya que para él: "Todos lo dioses son como Kira. Todos pretenden hacer que la gente viva en paz entre ellos a través de manipulación en masas, usando el miedo a la muerte que el humano tiene por instinto para reprocharle que de no acatar las leyes divinas, morirán y se irán a sufrir al infierno por la eternidad, y que en cambio, ese dios los protegerá del mal si lo obedecen ciegamente." Su lema es que si alguien quiere ser una persona de bien, debe serlo por convicción propia, sin esperar que dios lo premie por serlo, usando su propio criterio para decidir lo que es o no es correcto. E igual no hay tampoco por qué condenar al que es corrupto, pues realmente nada nos dice que no podamos serlo, solo debemos aprender a defendernos de ellos y con eso basta. En cierta forma, descubrir que su padre, que era para él el estereotipo de un ser humano que dentro de sus límites era alguien ejemplar y recto, y Kira, el humano enfermo que quiso ser dios y se metió con las vidas y la libertad de los demás para lograrlo, eran el mismo. Su corazón se desquebrajó. Sintió que todo lo que había creído se había desmoronado. Si una persona no debería alcanzar la perfección a través de Dios, ni tampoco era posible que alguien escapara de la tentación del deseo por si solo… ¿Qué valor tiene un ser humano…? Ninguno… concluyó finalmente. Y si no tienen valor, tal vez lo que estaba haciendo su padre no era tan malo. Después de todo, él era su padre, y su vida hubiera sido muy distinta si él no hubiera muerto. Él nunca debió de haber nacido y su vida se había jodido desde antes de que él naciera… es por eso que tal vez su legado era también ser un asesino. Porque como él pensó alguna vez: "Si mi padre no hubiera muerto, él estaría aquí conmigo, y tal vez yo sería como él." (Esto lo pensó antes de saber que su padre era Kira, y no dejó de creerlo aún después)

Nombre Real: Satoshi Yagami (Su nombre es en honor a Satoshi Tajiri, el creador de Pokemon, mi juego favorito desde que era niño. Además de que pienso que "Sato" suena muy similar a "Raito").

Fecha de nacimiento: 11 de septiembre del 2010 (No sé porqué esa fecha me da escalofríos xD)

Características físicas: 1.68 de estatura (que bueno que no es bajito como su mamá). 55 kilos. Ojos café claro. Cabello rubio castaño y tez blanca. Apuesto a más no poder, aunque no posee la elegancia propia del metrosexual de su padre (risas de fondo). Tiene un peinado parecido al de Light, aunque un poco más corto a excepción del flequillo, y un poco más rebelde.

Comida favorita: Las papas fritas. Muchos pensaran que esta manía se la puse en honor a Light, pero en realidad él adoptó esa tendencia de su madre adoptiva: Sayu. Aquellos que hayan puesto atención a los primeros tomos del manga verán a lo que me refiero (casi siempre se le veía a la tragona con una enorme bolsa de papas, y si no eran papas, era fruta o cualquier otra cosa… ¿Cómo demonios le hacía para seguir así de esbelta?) Si me preguntan cual es su sabor favorito, les diré que no se decide por ninguno. ¡Él come de todos los sabores! Y no… no ha probado las papas fritas sabor algas con sal ni las de consomé. Eso solo lo venden en Japón (creo) xP.

Acerca de él: Le gustan los videojuegos. Se la pasa tanto jugándolos y es tan bueno, que se pude decir que es un gamer capaz de pasarse el Kaizo Mario World con una vida y sin volverse loco! (risas de fondo – yo sí me volví loco cuando lo intenté TwT–). Entrena para volverse un poderoso Hacker con su mentor y amigo de la red, Zero. Aunque es casi idéntico a Light, también tiene rasgos que señalizan claramente quien es su madre. Por ejemplo, no solo su cabello es rubio (tomen eso malditas amantes del yaoi que dicen que mi amada Misa es teñida), sus ojos, aunque son del mismo color que Light, son como los de Misa en forma y tamaño, y otros detalles pequeños aparte.

- ¿Me podrías repetir de nuevo porqué no soy popular con las chicas? ó O

- Por pervertido y por tus modales de gorila… ¬¬

- (Aura depresiva)…

Representa: La gula.

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