NO HAY DE OTRA.
—Estás
en problemas, hermanito —murmuraba con malicia y entre risillas la
joven Sayu durante la reunión familiar que se celebraba en la residencia
de los Yagami.
—Light —acotó un serio Soichiro, padre de Light—,
espero que estés consiente de la responsabilidad que implica la
paternidad en un hombre. Misa y tú aún no se han casado y todavía te
faltan dos años más para terminar tu carrera.
—No deberías
permitir que tu hijo nazca fuera del matrimonio, Light —agregó Sachiko,
su madre—. Si han decidido tener al bebe, lo mejor es que se casen de
una vez y…
—Pero mamá —interrumpió la hermana del genio—, Misa
tiene un carrera como actriz y nadie sabe que tiene por novio a mi
hermano. Además Light no ha terminado su carrera todavía y de todas
formas ya están viviendo juntos.
—Por otra parte, si Misa tiene a
su bebé fuera del matrimonio y sin que los medios sepan quien es el
padre, la prensa amarillista podría…
— ¡A Misa no le interesan
esas cosas! —gritó la rubia con desenfreno—. Si Misa debe sacrificar su
carrera para poder estar con Light y tener a nuestro hijo, entonces Misa
está dispuesta a hacerlo.
—No digas eso —interrumpió Sayu—. Tu
carrera como actriz está en su apogeo, no puedes echarla a perder. Si te
casas con Light, solo tendrás que retirarte por un tiempo. No puedes
arriesgar tu imagen, mi hermano debe corresponderte, él fue quien tuvo
la culpa.
—Ku ku ku… Ahora resulta que tú tuviste la culpa, Light.
—El shinigami que solo podía ser visto por los dos genocidas parecía
divertirse con todo este enredo. "Es tal y como en los Doramas", pensaba
al ver a los padres de Light, a su hermana y a Misa reunidos, hablando
del incidente. Light conservaba su porte estoico mientras escuchaba a
los demás y esperaba pacientemente su turno para hablar.
— ¿Y
bien? —Soichiro se dirigió a su hijo con reserva—. ¿Qué es lo que vas a
hacer, Light? Ya eres un hombre y debes asumir la responsabilidad de tus
actos. Quien debe encontrar solución a esto eres tú.
Light cerró y abrió los ojos sin gesticular preocupación alguna y respondió:
—No
se preocupen. Esto no tiene por que afectar para mal la vida de Misa ni
tampoco la mía. Obviamente yo continuaré con mis estudios, eso no se
verá menoscabado en lo absoluto. Respecto a los gastos que pudiera
significar el bebé, tampoco será un problema cubrirlo en lo que yo me
gradúo y consigo trabajo. Misa y yo hemos estado juntando una cuenta de
ahorros del dinero que ella ha ganado como actriz. No habrá ningún
problema si Misa se retira y utilizamos el dinero de los ahorros para
los gastos del bebé. Ya que Misa ha mantenido en secreto nuestra
relación, no podemos casarnos de inmediato solo porque vamos a ser
padres. Los medios no dejarían de hablar mal de nosotros. Lo mejor será
que ella revele con prudencia que tiene una relación formal conmigo,
diciendo que no lo había rebelado porque quería ser discreta con su vida
privada y que va a retirase momentáneamente porque estamos esperando un
hijo. Eso y que debido a razones obvias, hemos decidido no casarnos
hasta que yo haya terminado mi carrera. Nadie podrá recriminarnos que
sólo vivamos en unión libre si damos ese motivo.
Todos escucharon
las palabras de Light y tal parecía que sus sentencias eran la decisión
absoluta. Era admirable para los presentes como el joven genio
conservaba siempre la calma y encontraba una solución tan rápida a una
situación tan complicada.
—Light… —la idol miró a su enamorado con
los ojos brillándoles de ilusión—. Eso quiere decir que… que una vez
que termines tus estudios y consigas trabajo, ¿nos casaremos?
- Sí. Eso será lo mejor.
Los padres y la hermana del castaño lo miraron asombrados.
—
¡LIGHT! —Misa se lanzó sobre él y lo abrazó con fuerza—. ¡Misa es tan
feliz! ¡Finalmente nos hemos comprometido y hasta permiso le estás dando
a Misa de decírselo a los medios!
— ¡Felicidades, hermano, Misa, les deseo que sean muy felices! —exclamó sonriente Sayu.
—Me
alegra que hayas tomado una decisión, Light. Veo con satisfacción que
ya eres todo un hombre. —Soichiro se mostró satisfecho aunque aún algo
molesto por la metida de pata de su hijo. Sachiko tomó de la mano a su
esposo y miró con nostalgia a su adorado hijo, que, sin darse cuenta, ya
había dado un paso más hacia el rumbo de la vida adulta. Dentro de poco
ella se convertiría en abuela, momentos como estos hacían recordar lo
rápido que a veces suele pasar el tiempo en la vida de los seres
humanos.
— ¡Entonces hay que celebrar! —gritó la joven y atractiva
hermana del asesino más grande de todos los tiempos—. ¡Una fiesta para
celebrar a los futuros padres!
—Sayu, compórtate —reprendió su padre—. Esto no es un juego.
La universitaria se encogió de hombros y río con desfachatez.
…
Todo
parecía estar bajo control por el momento. Los días siguieron pasando y
Misa, tal y como le había prometido a su enamorado, continuaba
ayudándole en todo lo posible a crear su mundo ideal. Sentencias,
sentencias y más sentencias. Misa no redujo su "productividad" de
asesinatos ni en un solo nombre por día por el hecho de estar encinta.
Ella misma le había jurado que las cosas no irían a cambiar y debía
mantener dicha promesa por el bienestar del futuro retoño que tendría de
su amado. La hermosa rubia se dedicó a pensar en como sería su vida al
lado de su amado dios de ahora en adelante mientras escribía los nombres
de los sentenciados. De vez en cuando, Light tenía que gritarle para
bajarla de su nube y hacer que esta continuara haciendo su labor con
eficiencia. Por un momento, Misa se preguntó como era posible que una
mujer que en su vientre resguardaba a una futura vida, se encontrara a
la vez manchándose las manos y cegando tantas otras. No. Light le había
enseñado que por el bien de la vida de las demás personas, aquellas que
fuesen nocivas debían morir. Y eso estaba haciendo ahora; por el bien de
la criatura que resguardaba dentro de ella, debía continuar siéndole
útil a su amado dios. Ni un nombre menos debía escribir para probarle
que las cosas nunca cambiarían y que ese niño merecía nacer y vivir.
Calló
la noche y la linda rubia se quedó despierta en su cama, con su
idolatrado dios descansando a un lado de ella. No es que asesinar a
diestra y siniestra le quitara el sueño —para ella, eso era cosa de
todos los días—, sino que algunas cosas que meditó mientras escribía la
hicieron pensar seriamente sobre su situación como futura madre y como
segundo Kira en el que ahora ella se encontraba:
Misa ama a
Light más que nada en este mundo, y es por eso que Misa siempre ha
estado dispuesta a dar su vida para ayudarlo. Y Light quiere y se deja
querer por Misa porque Misa siempre le ha sido útil y fiel. Hasta aquí
todo era perfecto, pero… El bebé que Misa va a tener de Light no va a
ser como Misa. En un principio solo será un bebé. Pero, ¿Qué pasará
cuando crezca? ¿Y si llega a saber quienes son realmente sus padres?
Todo esto lo hemos estado haciendo para hacer un mundo mejor. Un mundo
mejor para todas las personas. Supongo que esto también será para bien
de nuestro bebé.
Misa se acariciócon dulzura su aún delgado y
terso vientre y volteó a ver a su amado dios, quien dormitaba con
tranquilidad. Dormido era quizás como ella podía admirar la parte más
humana y sincera del insaciable aspirante a deidad.
Me
pregunto si Light podrá de alguna manera querer a su hijo como quiere a
su familia y así las cosas no tengan que ser como con Misa, a quien para
poder quererla debe de serle útil…
…
—
¡Light-kun! —el joven detective se abalanzó sobre él en cuanto cruzó la
puerta de la habitación que se utilizaba como centro de investigación.
El universitario apenas alcanzó a encogerse de hombros y cerrar los
ojos. Matsuda lo atrapó por el cuello con su brazo y talló como
frenético el cabello del genio.
—Ya me dijeron la nueva noticia
—cuchicheaba con malicia mientras veía a Light con una mirada
vivaracha—. Así que finalmente Misa-Misa y tú van a ser padres —dio unos
golpecitos en el costado del genio—, ¿Eh? ¡No tienes idea de la envidia
que te tengo!
— ¡Matsuda, déjalo en paz! —le ordenó con voz
férrea otro detective del equipo, quien se distinguía de entre todos por
su peinado a la afro y su constante intolerancia a la inmadurez de su
compañero.
— ¡Pero Aizawa…! Yo solo quería felicitarlo…
"Así
que los hombres de mi papá ya se enteraron", pensó Light, aún siendo
sujetado por el imprevisible Matsuda. "Apenas y van dos semanas de que
Misa se enteró que estaba esperando un bebé."
—Las cosas no pueden quedarse así, Light —continuó Matsuda—. ¿Qué te parece si hacemos una fiesta entre todos para festejarte?
—
¡MATSUDA! —esta vez Aizawa le gritó tan fuerte que consiguió que el
escandaloso detective soltara a Light y se apartara asustado y con
desilusión.
—No le hagas caso, Light-kun —acotó Ide, quien se
encontraba investigando frente la PC, a un lado de Aizawa y sin
inmutarse ante el escándalo que hacían sus colegas—. Misa fue quien se
lo dijo a Matsuda cuando él se la encontró en la plaza comercial
comprando ropa para bebé. Y desde que llegó no ha parado de gritar como
loco de la emoción.
— ¡Eso no es cierto! —El joven detective se
ruborizó—. Yo solo dije que era muy agradable saber que Tú y Misa-Misa
finalmente tengan que comprometerse. Aunque pudiste habérnoslo dicho con
confianza, Light-kun. Ya que…
— ¡Que lo dejes en paz y te pongas a trabajar! —gritó Aizawa por enésima vez.
Light
permaneció serio y, junto con el resto del equipo, se pusieron a
avanzar con el caso en lo que Soichiro llegaba del departamento de
policía.
—Sigo pensando que hacer una fiesta para celebrar a Light-kun es una estupenda idea. ¿No lo crees, Ide?
Ide continuó atento a su ordenador y apenas sintió ánimos de contestarle a Matsuda.
—Eso
se hará sólo cuando tengamos tiempo. El caso aún está muy lejos de
resolverse y Light siempre está ocupado. Si no está estudiando, está
investigando. ¿En que momento planeas que…?
—Pero Ide, es precisamente por eso que es necesario hacer esto.
— ¿Qué?
—Sí.
Light-kun necesita relajarse. Últimamente ha estado tan ocupado que ya
no se da el tiempo suficiente para convivir con su familia y sus amigos
del colegio. Esta fiesta puede ser una grandiosa oportunidad para
reunirlos a todos y tener un bonito recuerdo. ¡Qué importa si
sacrificamos un día de trabajo para hacerla! Esto de no descansar ni un
solo día por culpa del maldito de Kira no es bueno para nadie.
—
¡Matsuda! Cállate y sigue trabajando. —Aizawa ya estaba totalmente harto
de él, que desde que había regresado del centro comercial, no dejaba de
hablar de Light y Misa—. Light-kun, no le prestes atención. Supongo que
no necesito decirte sobre la responsabilidad de formar una familia. El
problema aquí es que tú y Misa quizás no están preparados todavía para
esto, ya que son muy jóvenes y tienen una carrera por hacer.
—Ya
platiqué de eso con mi padre, Aizawa —contestó—. Por el momento Misa y
yo tenemos todo bajo control. Ella se retirará temporalmente de la
farándula y utilizaremos nuestros ahorros para tener al bebé. Una vez
que me gradúe y consiga trabajo, nos casaremos y ella retomará su
carrera como actriz.
A Matsuda, el segundo miembro más joven del
equipo, le brillaron con rareza los ojos, y antes de que alguien pudiera
notarlo, gritó:
— ¡Esto es fantástico! ¡Misa-Misa y Tú finalmente
van a casarse! —se puso a brincar y a elevar sus brazos por encima de
su cabeza.
— ¡Te dije que te callaras y te pudieras a trabajar!
—Totalmente hastiado, Aizawa se levantó de su silla a reprender al
indisciplinado Matsuda. Éste solo se encogió de hombros y pidió
disculpas. Light, quien hacía el rol de L frente al monitor, permaneció
serio frente a su PC.
Supongo que era inevitable que ellos se
dieran cuenta, por muy discreto que hubiera querido ser mi papá. De
seguro, en cuanto Misa llegue al departamento, se armará un alboroto
entre ella y Matsuda. No comprendo porqué las mujeres son tan
irracionales. No importa. Mi papá ya no tarda en llegar. Lo mejor será
avanzar con mi plan…
CONTINUARÁ…
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