FANFICTION: ¡Fada! (Death Note) cap 3

NO HAY DE OTRA.


—Estás en problemas, hermanito —murmuraba con malicia y entre risillas la joven Sayu durante la reunión familiar que se celebraba en la residencia de los Yagami.

—Light —acotó un serio Soichiro, padre de Light—, espero que estés consiente de la responsabilidad que implica la paternidad en un hombre. Misa y tú aún no se han casado y todavía te faltan dos años más para terminar tu carrera.

—No deberías permitir que tu hijo nazca fuera del matrimonio, Light —agregó Sachiko, su madre—. Si han decidido tener al bebe, lo mejor es que se casen de una vez y…

—Pero mamá —interrumpió la hermana del genio—, Misa tiene un carrera como actriz y nadie sabe que tiene por novio a mi hermano. Además Light no ha terminado su carrera todavía y de todas formas ya están viviendo juntos.

—Por otra parte, si Misa tiene a su bebé fuera del matrimonio y sin que los medios sepan quien es el padre, la prensa amarillista podría…

— ¡A Misa no le interesan esas cosas! —gritó la rubia con desenfreno—. Si Misa debe sacrificar su carrera para poder estar con Light y tener a nuestro hijo, entonces Misa está dispuesta a hacerlo.

—No digas eso —interrumpió Sayu—. Tu carrera como actriz está en su apogeo, no puedes echarla a perder. Si te casas con Light, solo tendrás que retirarte por un tiempo. No puedes arriesgar tu imagen, mi hermano debe corresponderte, él fue quien tuvo la culpa.

—Ku ku ku… Ahora resulta que tú tuviste la culpa, Light. —El shinigami que solo podía ser visto por los dos genocidas parecía divertirse con todo este enredo. "Es tal y como en los Doramas", pensaba al ver a los padres de Light, a su hermana y a Misa reunidos, hablando del incidente. Light conservaba su porte estoico mientras escuchaba a los demás y esperaba pacientemente su turno para hablar.

— ¿Y bien? —Soichiro se dirigió a su hijo con reserva—. ¿Qué es lo que vas a hacer, Light? Ya eres un hombre y debes asumir la responsabilidad de tus actos. Quien debe encontrar solución a esto eres tú.
Light cerró y abrió los ojos sin gesticular preocupación alguna y respondió:

—No se preocupen. Esto no tiene por que afectar para mal la vida de Misa ni tampoco la mía. Obviamente yo continuaré con mis estudios, eso no se verá menoscabado en lo absoluto. Respecto a los gastos que pudiera significar el bebé, tampoco será un problema cubrirlo en lo que yo me gradúo y consigo trabajo. Misa y yo hemos estado juntando una cuenta de ahorros del dinero que ella ha ganado como actriz. No habrá ningún problema si Misa se retira y utilizamos el dinero de los ahorros para los gastos del bebé. Ya que Misa ha mantenido en secreto nuestra relación, no podemos casarnos de inmediato solo porque vamos a ser padres. Los medios no dejarían de hablar mal de nosotros. Lo mejor será que ella revele con prudencia que tiene una relación formal conmigo, diciendo que no lo había rebelado porque quería ser discreta con su vida privada y que va a retirase momentáneamente porque estamos esperando un hijo. Eso y que debido a razones obvias, hemos decidido no casarnos hasta que yo haya terminado mi carrera. Nadie podrá recriminarnos que sólo vivamos en unión libre si damos ese motivo.

Todos escucharon las palabras de Light y tal parecía que sus sentencias eran la decisión absoluta. Era admirable para los presentes como el joven genio conservaba siempre la calma y encontraba una solución tan rápida a una situación tan complicada.

—Light… —la idol miró a su enamorado con los ojos brillándoles de ilusión—. Eso quiere decir que… que una vez que termines tus estudios y consigas trabajo, ¿nos casaremos?

- Sí. Eso será lo mejor.

Los padres y la hermana del castaño lo miraron asombrados.

— ¡LIGHT! —Misa se lanzó sobre él y lo abrazó con fuerza—. ¡Misa es tan feliz! ¡Finalmente nos hemos comprometido y hasta permiso le estás dando a Misa de decírselo a los medios!

— ¡Felicidades, hermano, Misa, les deseo que sean muy felices! —exclamó sonriente Sayu.

—Me alegra que hayas tomado una decisión, Light. Veo con satisfacción que ya eres todo un hombre. —Soichiro se mostró satisfecho aunque aún algo molesto por la metida de pata de su hijo. Sachiko tomó de la mano a su esposo y miró con nostalgia a su adorado hijo, que, sin darse cuenta, ya había dado un paso más hacia el rumbo de la vida adulta. Dentro de poco ella se convertiría en abuela, momentos como estos hacían recordar lo rápido que a veces suele pasar el tiempo en la vida de los seres humanos.

— ¡Entonces hay que celebrar! —gritó la joven y atractiva hermana del asesino más grande de todos los tiempos—. ¡Una fiesta para celebrar a los futuros padres!

—Sayu, compórtate —reprendió su padre—. Esto no es un juego.

La universitaria se encogió de hombros y río con desfachatez.


Todo parecía estar bajo control por el momento. Los días siguieron pasando y Misa, tal y como le había prometido a su enamorado, continuaba ayudándole en todo lo posible a crear su mundo ideal. Sentencias, sentencias y más sentencias. Misa no redujo su "productividad" de asesinatos ni en un solo nombre por día por el hecho de estar encinta. Ella misma le había jurado que las cosas no irían a cambiar y debía mantener dicha promesa por el bienestar del futuro retoño que tendría de su amado. La hermosa rubia se dedicó a pensar en como sería su vida al lado de su amado dios de ahora en adelante mientras escribía los nombres de los sentenciados. De vez en cuando, Light tenía que gritarle para bajarla de su nube y hacer que esta continuara haciendo su labor con eficiencia. Por un momento, Misa se preguntó como era posible que una mujer que en su vientre resguardaba a una futura vida, se encontrara a la vez manchándose las manos y cegando tantas otras. No. Light le había enseñado que por el bien de la vida de las demás personas, aquellas que fuesen nocivas debían morir. Y eso estaba haciendo ahora; por el bien de la criatura que resguardaba dentro de ella, debía continuar siéndole útil a su amado dios. Ni un nombre menos debía escribir para probarle que las cosas nunca cambiarían y que ese niño merecía nacer y vivir.

Calló la noche y la linda rubia se quedó despierta en su cama, con su idolatrado dios descansando a un lado de ella. No es que asesinar a diestra y siniestra le quitara el sueño —para ella, eso era cosa de todos los días—, sino que algunas cosas que meditó mientras escribía la hicieron pensar seriamente sobre su situación como futura madre y como segundo Kira en el que ahora ella se encontraba:

Misa ama a Light más que nada en este mundo, y es por eso que Misa siempre ha estado dispuesta a dar su vida para ayudarlo. Y Light quiere y se deja querer por Misa porque Misa siempre le ha sido útil y fiel. Hasta aquí todo era perfecto, pero… El bebé que Misa va a tener de Light no va a ser como Misa. En un principio solo será un bebé. Pero, ¿Qué pasará cuando crezca? ¿Y si llega a saber quienes son realmente sus padres? Todo esto lo hemos estado haciendo para hacer un mundo mejor. Un mundo mejor para todas las personas. Supongo que esto también será para bien de nuestro bebé.

Misa se acariciócon dulzura su aún delgado y terso vientre y volteó a ver a su amado dios, quien dormitaba con tranquilidad. Dormido era quizás como ella podía admirar la parte más humana y sincera del insaciable aspirante a deidad.

Me pregunto si Light podrá de alguna manera querer a su hijo como quiere a su familia y así las cosas no tengan que ser como con Misa, a quien para poder quererla debe de serle útil…
— ¡Light-kun! —el joven detective se abalanzó sobre él en cuanto cruzó la puerta de la habitación que se utilizaba como centro de investigación. El universitario apenas alcanzó a encogerse de hombros y cerrar los ojos. Matsuda lo atrapó por el cuello con su brazo y talló como frenético el cabello del genio.

—Ya me dijeron la nueva noticia —cuchicheaba con malicia mientras veía a Light con una mirada vivaracha—. Así que finalmente Misa-Misa y tú van a ser padres —dio unos golpecitos en el costado del genio—, ¿Eh? ¡No tienes idea de la envidia que te tengo!

— ¡Matsuda, déjalo en paz! —le ordenó con voz férrea otro detective del equipo, quien se distinguía de entre todos por su peinado a la afro y su constante intolerancia a la inmadurez de su compañero.

— ¡Pero Aizawa…! Yo solo quería felicitarlo…

"Así que los hombres de mi papá ya se enteraron", pensó Light, aún siendo sujetado por el imprevisible Matsuda. "Apenas y van dos semanas de que Misa se enteró que estaba esperando un bebé."

—Las cosas no pueden quedarse así, Light —continuó Matsuda—. ¿Qué te parece si hacemos una fiesta entre todos para festejarte?

— ¡MATSUDA! —esta vez Aizawa le gritó tan fuerte que consiguió que el escandaloso detective soltara a Light y se apartara asustado y con desilusión.

—No le hagas caso, Light-kun —acotó Ide, quien se encontraba investigando frente la PC, a un lado de Aizawa y sin inmutarse ante el escándalo que hacían sus colegas—. Misa fue quien se lo dijo a Matsuda cuando él se la encontró en la plaza comercial comprando ropa para bebé. Y desde que llegó no ha parado de gritar como loco de la emoción.

— ¡Eso no es cierto! —El joven detective se ruborizó—. Yo solo dije que era muy agradable saber que Tú y Misa-Misa finalmente tengan que comprometerse. Aunque pudiste habérnoslo dicho con confianza, Light-kun. Ya que…

— ¡Que lo dejes en paz y te pongas a trabajar! —gritó Aizawa por enésima vez.

Light permaneció serio y, junto con el resto del equipo, se pusieron a avanzar con el caso en lo que Soichiro llegaba del departamento de policía.

—Sigo pensando que hacer una fiesta para celebrar a Light-kun es una estupenda idea. ¿No lo crees, Ide?

Ide continuó atento a su ordenador y apenas sintió ánimos de contestarle a Matsuda.

—Eso se hará sólo cuando tengamos tiempo. El caso aún está muy lejos de resolverse y Light siempre está ocupado. Si no está estudiando, está investigando. ¿En que momento planeas que…?

—Pero Ide, es precisamente por eso que es necesario hacer esto.

— ¿Qué?

—Sí. Light-kun necesita relajarse. Últimamente ha estado tan ocupado que ya no se da el tiempo suficiente para convivir con su familia y sus amigos del colegio. Esta fiesta puede ser una grandiosa oportunidad para reunirlos a todos y tener un bonito recuerdo. ¡Qué importa si sacrificamos un día de trabajo para hacerla! Esto de no descansar ni un solo día por culpa del maldito de Kira no es bueno para nadie.

— ¡Matsuda! Cállate y sigue trabajando. —Aizawa ya estaba totalmente harto de él, que desde que había regresado del centro comercial, no dejaba de hablar de Light y Misa—. Light-kun, no le prestes atención. Supongo que no necesito decirte sobre la responsabilidad de formar una familia. El problema aquí es que tú y Misa quizás no están preparados todavía para esto, ya que son muy jóvenes y tienen una carrera por hacer.

—Ya platiqué de eso con mi padre, Aizawa —contestó—. Por el momento Misa y yo tenemos todo bajo control. Ella se retirará temporalmente de la farándula y utilizaremos nuestros ahorros para tener al bebé. Una vez que me gradúe y consiga trabajo, nos casaremos y ella retomará su carrera como actriz.

A Matsuda, el segundo miembro más joven del equipo, le brillaron con rareza los ojos, y antes de que alguien pudiera notarlo, gritó:

— ¡Esto es fantástico! ¡Misa-Misa y Tú finalmente van a casarse! —se puso a brincar y a elevar sus brazos por encima de su cabeza.

— ¡Te dije que te callaras y te pudieras a trabajar! —Totalmente hastiado, Aizawa se levantó de su silla a reprender al indisciplinado Matsuda. Éste solo se encogió de hombros y pidió disculpas. Light, quien hacía el rol de L frente al monitor, permaneció serio frente a su PC.

Supongo que era inevitable que ellos se dieran cuenta, por muy discreto que hubiera querido ser mi papá. De seguro, en cuanto Misa llegue al departamento, se armará un alboroto entre ella y Matsuda. No comprendo porqué las mujeres son tan irracionales. No importa. Mi papá ya no tarda en llegar. Lo mejor será avanzar con mi plan…

CONTINUARÁ…

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