LA BUENA NUEVA.
— ¿Pero cómo...? —se
apresuró a cuestionar el castaño, luego de advertir que su café se
estaba derramando y poner su tasa de vuelta en la mesa.
—Ay, Light
—Misa se sonrojó—. ¿No recuerdas hace tres semanas, cuando nos quedamos
en la casa de tus padres hasta tarde, después de la fiesta de
cumpleaños de Sayu, y...?
— ¡Pero tú me habías jurado que no había
ningún problema! ¡Que era un día "seguro"! —Sentenció el castaño, quien
ya se encontraba sudando frío. Por mucho que llevara viviendo con la
idol, no dejaba de sorprenderle lo negligente que a veces ella llegaba a
ser.
—Light... yo... yo... —se encogió de hombros y bajó la mirada—. Creo que a Misa le fallaron las cuentas.
En
realidad Misa no estaba segura si aquel día era seguro o no, pero como
no habían tenido planeado quedarse en la casa de los padres de Light y
no llevaban protección consigo, la linda rubia se arriesgó a decirle que
no había de que preocuparse. Todo con tal de no dejar pasar la
oportunidad.
— ¡Te lo dije!
Al shinigami se le escapó una
risilla. Ver pelear a esos dos, para él, era más divertido que cualquier
Talkshow de controversia o shounen de peleas en la televisión.
"Esto
no está bien" pensó el joven genio. "Misa y yo aún tenemos muchas cosas
por hacer. No podemos perder el tiempo con algo como esto. Estúpida
Misa. No debí creerme de ella."
—Misa —acotó con seriedad—, tú
tienes una carrera como actriz. No puedes interrumpirla ahora que has
empezando a subir a la cima. Recuerda que por ello te aconsejé que no
les dijeras nada a los medios sobre nosotros.
— ¡A Misa no le
importa su carrera! —Se levantó estrepitosamente, mirando a Light
directo a los ojos—. ¡Es a ti a quien quiere! Y de solo pensar que tú y
Misa van a convertirse en... De solo pensarlo... yo... Si hubieras
estado ahí cuando el doctor Toriyama me dio la gran noticia, Light.
Aunque sabía que aún no era el momento apropiado, Misa sintió una enorme
alegría como no la había sentido nunca. No me importa tener que
renunciar de momento a la farándula, ¡este es el sueño hecho realidad de
Misa!
—Es cierto, Light —agregó el curioso y divertido Ryuk—,
Hubieras escuchado el gritó que pegó en la clínica. Yo estaba afuera del
consultorio cuando de pronto Misa gritó muy emocionada.
"No"
meditaba el castaño. "Esto no debería estar pasando. Como imagen
pública, Misa pasa mucho tiempo ocupada y es muy poco lo que le queda
para ayudarme a hacer las sentencias. Aunque, con esto, ella podría
tomar la decisión de retirarse temporalmente del medio y eso le daría
más tiempo libre, tiempo que podría aprovechar. Pero los problemas van a
venir una vez que ese niño nazca. Tendría que dedicarle todo el día y
sería menos el tiempo en que podríamos quedarnos a solas, pues
comenzaríamos a tener visitas más frecuentes de mis padres y de las
amistades de Misa. Aún Misa y yo tenemos muchas cosas por hacer; ella es
quien se encarga de hacer las ejecuciones mientras interpreto el papel
de L. ¿Qué debo hacer?"
Misa observaba aterrada la expresión de
desagrado que se estaba formando en el castaño. Verlo permanecer en
silencio le hacía sentir nervios, pensar cosas terribles en cuanto a la
decisión que tomaría. Desesperada se acercó a abrazar a Light, a tratar
de convencerlo con mimos y caricias de que no valía la pena enfurecerse.
—Perdóname,
Light. Sé que Misa tuvo la culpa, no debí ser tan descuidada. Pero...
pero Misa te ama demasiado. Te prometo que esto no cambiará las cosas.
Misa te seguirá siendo útil hasta el último instante. Pero déjame tener a
nuestro hijo. Por favor, te lo suplico.
Se echó a llorar en el
pecho de su bello enamorado, y este permaneció frío, distante y molesto.
Pensando impasiblemente que hacer.
"No puedo exigirle que aborte,
sería muy sospechoso para los demás que yo le pidiese eso a Misa sin
ningún motivo, y no estaría muy seguro de cómo reaccionaría ella. No
puedo arriesgarme. Además, nuestro médico de cabecera conoce a mi padre,
ya es imposible evitar que la demás gente se entere de esto. No tengo
otra alternativa más que comportarme como lo haría el novio de cualquier
otra joven en esta situación. Lo mejor por el momento será dejar que
haga lo que le plazca, al menos hasta que logre someter el mundo a la
voluntad de Kira y ya no necesite guardar las apariencias a través de
ella."
—De acuerdo, Misa —Light finalmente correspondió al abrazo
de la joven y le consoló con un tono de voz dócil—. Yo sería incapaz de
pedirte que te deshicieras de nuestro hijo. Vamos a tenerlo, Misa.
— ¿E-en serio?
—Sí...
Redactar
la expresión en el rostro de la joven enamorada al oír esto sería casi
imposible para todos los idiomas. "¡Siií!" gritó con entusiasmo y tanta
fuerza que en los departamentos conjuntos alcanzaron a escucharla.
— ¡Espera a que Misa anuncie a los medios que está esperando al hijo de Light Yagami!
—
¡No, Misa! —reprendió—. Recuerda que tienes que ser discreta. Se supone
que nadie sabe que llevas una relación formal conmigo. No se los puedes
espetar así nada más.
—Es cierto... pero Misa...
Sin dar aviso, el joven genio se levantó de la mesa y caminó en dirección a la puerta.
— ¿A dónde vas, Light? —Preguntó Misa—. ¿No habías dicho que pasarías toda la tarde en el Internet?
—Voy a tomar un poco de aire. Volveré en unos momentos.
—Yo
voy contigo —Ryuk, intrigado por la actitud de Light, sacó sus alas y
se apresuró a acompañar a su antiguo compañero. Ambos salieron del
apartamento, dejando sola a Misa.
Light caminó en silencio por las
calles hasta llegar a un callejón estrecho donde no había nadie excepto
él y el shinigami. Una vez que se percató que nadie lo observaba, se
llevó las manos a la cabeza y jaló sus cabellos de la desesperación y la
rabia.
— ¡ESA ESTÚPIDA! —Gritó con la voz cambiada y luego pateó
un bote de basura con suma ira—. ¿Cómo se atrevió? ¡La muy descarada me
engañó! ¿Cómo se le ocurre en insistirme que lo hiciéramos en la casa de
mis padres y decirme que era seguro? ¡No debí creerle tal estupidez!
El shinigami rió, divertido de ver la expresión de Light. —Hacía ya muchos años que no te veía desesperarte así.
— ¡Cállate!
Ryuk se encogió de hombros, guardando silencio.
—Esa
miserable... Esta vez se salió con la suya, ¡pero no permitiré que
vuelva a jugarme otra como esas! Si vuelve a pasarse de lista, me
desharé de ella. No me importa que tenga que buscar a otro inepto para
remplazarla.
Una vez que el castaño desahogó toda su ira, caminó
de regreso a su apartamento en compañía del shinigami, quien volaba con
lentitud cerca de él.
—Oye, Light —acotó Ryuk algo indeciso.
— ¿Qué quieres, Ryuk? —Preguntó el universitario en voz baja.
— ¿Cómo está eso de que vas a ser papá?
La pregunta desconcertó al genio.
—Ryuk, ¿acaso no sabes de donde vienen los bebes?
— ¿Eh? Pues... de las mujeres humanas, ¿No? —Respondió Ryuk confundido.
—Exacto. Y yo voy a ser padre porque Misa va a tener un hijo mío. Es así de simple.
—Ya
veo... ¿Pero cómo es que el bebé de Misa también es tuyo y no de otro
hombre? —Ryuk se confundió aún más—. Yo nunca he entendido que tienen
que ver los humanos machos con eso de tener niños.
—Ryuk —esta vez Light era el confuso—, ¿acaso no tienes idea de cómo se reproducen los seres vivos?
El
shinigami se quedó perplejo y en silencio. No sabía que responder.
Light se sorprendió, por lo que para despejar las dudas, le preguntó:
— ¿Cómo se reproducen ustedes los shinigamis?
—
¿Reproducirnos? —el dios de la muerte se llevó el dedo al mentón y miró
perdidamente hacia cielo—. Pues... desde que tengo memoria, yo nunca he
visto a un shinigami nacer. Nosotros no tenemos ni la más mínima idea
de cómo llegamos a existir...
—Ya veo. Entonces tú no tienes idea de cómo procreamos los humanos.
Light y Ryuk llegaron al edificio y comenzaron a subir por el elevador.
—Entoces... —continuó el shinigami—. ¿Vas a decirme cómo se hacen los bebes?
El castaño miró al shinigami. Fácilmente podía explicarle el método necesario sin
meterse en embrollos técnicos que Ryuk no podría entender. Así que se
apresuró a revelárselo de manera directa y simple mientras llegaban al
piso de su apartamento.
— ¿En serio, Light? —El shinigami se pasmó
descomunalmente—. No tenía la más mínima idea que los humanos hacían
"eso" para tener bebes.
— ¿Para que creías entonces que lo hacíamos?
—Pues...
en la televisión y las revistas dicen que es bueno para mantenerse
joven y que es bastante divertido. ¿Qué no lo hacen porque es muy
divertido?
El castaño ya no le respondió.
— Oye, Light —continuó—, pero si eso es cierto, ¿Cómo es que tú y Misa van a tener apenas uno? Si ustedes se la pasan...
Una
mirada asesina de Light, fruto del mal genio que el shinigami le estaba
ocasionando, paralizó del miedo al shinigami y lo hizo cerrar la boca.
— ¿Acaso tú nos observabas?
—N—no...
¡Yo no lo hacía...! Bueno, algunas veces lo hacía. Pero es que me daba
curiosidad y se supone que debo estar al lado de...
Otra mirada
asesina del castaño bastó para terminar de callar al shinigami. Justo a
tiempo, pues ambos acababan de entrar al apartamento y todavía había
muchas cosas por hacer para el irritado castaño en lo que le quedaba de
la tarde.
CONTINUARÁ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario